Queridos lectores he estado ausente por unos días por un asunto de cervicales, pero....... ya regresé!!!
Como se inicia la Semana Santa, me he puesto a recordar como la ha vivido y la vive mi familia, y quiero compartir con ustedes estos recuerdos.
Mi familia siempre ha sido muy religiosa,....ya lo habrán notado NO???...., eso nos lo han inculcado desde muy chicos, no sólo mi mamá que traía todos sus conocimientos religiosos de las monjas del colegio; también mi papá lo era, el no faltaba nunca a Misa todos los domingos y fiestas de guardar; y mis abuelas y tías que tampoco se perdían ninguna Misa.
Recuerdo que cuando se acercaba la Semana Santa se hacían todos los preparativos para recibirla y vivirla como Dios manda.
Mi mamá compraba con anticipación su "Bacalao Noruego".....SI! ese que venía importado en una lata azul con letras doradas. Era un seco salado riquísimo, bien blanquito y mi mamá se esmeraba haciendo su receta de ...."Bacalao a la Vizcaína".....con papas amarillas, zanahoria, pimientos morrones, mucho tomate y cebolla en juliana, alverjitas y lo servía con arroz blanco. Este plato lo comíamos el Viernes Santo, por que el Jueves Santo preparaba un plato mas sencillo, algo de atún y menestras o pimientos rellenos con atún,.......en fin ella hacía cosas muy ricas en la cocina.
Recuerdo también que en esos días de guardar, mi mamá, abuelas, tías se vestían de negro.
El Jueves y el Viernes Santo no se hacían muchas cosas de la casa, solo se cocinaba, eran días de silencio casi.
Me acuerdo que un Viernes Santo se rompieron 7 platos y mi abuela María le dijo a mi mamá ......"Ya ve María no se hace nada en Viernes Santo".....a lo que luego contaba una desgracia que le pasó a un compañero de trabajo de la Hilandería La Unión....."por ir a trabajar a la fábrica un Viernes Santo, a un trabajador le cayó una lanzadera en el ojo y le vació el ojo, se lo sacó y pendía de un hilo (nervio óptico),....lo llevaron de emergencia al Loayza ,....pero ya no quedó bien el muchacho"..... Esta historia la contaba con mucha nostalgia y con mucho lujo de detalles que hasta ahora me la imagino.
Otra cosa que nos decía mi abuela en Viernes Santo....."No se vayan a bañar hoy....que se van a convertir en sirenas".... Que cosas no??., mi abuela María tenía muchas creencias, y supersticiones que siempre nos las contaba, dependiendo la ocasión, claro.
En esa época el Jueves y Viernes Santo y parte del Sábado, solo se escuchaba música sacra y clásica en la radio y el Viernes a las 12 en punto el Sermón de las Tres Horas, que lo escuchaba toda la familia.
El Jueves Santo salíamos con mi mamá y tía Chabela a..... Recorrer Estaciones o Visitas a los Monumentos.... se visitaban siete iglesias y en cada una de ellas se rezaba siete Padre Nuestro y siete Ave María y hacíamos nuestras peticiones.
Siempre íbamos a las Iglesias del Centro de Lima, pues ahí se encuentran muchas y muy cercas unas de otras.
En las calles se veía una multitud de gente vestida de negro o de oscuro que entraba con mucho fervor a cada iglesia a visitar los Monumentos.
También era muy tradicional que mi papá viajara el Jueves Santo, con tres amigos, a Ica a visitar al Señor de Luren.
El jueves muy temprano venía el carro de un amigo que los recogía y se iban a Ica para regresar al día siguiente Viernes por la noche.
Los Viernes Santos siempre ha habido una hermosa Luna Llena, y me acuerdo que a las siete u ocho PM, hora en que llegaría mi papá, yo y mis hermanas lo esperábamos a mi papá en la puerta de la casa, por que sabíamos que nos traía ricas cositas de Ica, como frejol colado, manjar blanco, las riquísimas tejas, dulce de higos, maní tostado, pecanas, uvas, nísperos y los clásicos vinos dulce y seco, era toda una fiesta.
También nos traía las medallitas de la imagen del Señor de Luren, las chiquitas para sus hijos y las grandes para mi mamá y su mamá, y las respectivas estampas.
También solíamos ir con mi mamá y tía Chabela al cine a ver las películas de la Pasión de Cristo, y salíamos llorando a moco vivo del cine.
Pero como los tiempos han ido cambiando, la gente ya no se viste de luto por la Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo, no hacen abstinencia, las películas de la Pasión de Jesucristo o alguna relacionadas con la Biblia o los Santos se ven por TV.
Lo que está muy de moda en estos tiempos es irse de Campamento, se juntan los amigos o las familias y se van a alguna playa a hacer su campamento y se hace de todo pero nadie medita sobre la fecha que se conmemora....como han cambiado los tiempos.
Pero yo sigo recorriendo las estaciones, o al menos visito unas cuantas iglesias para rezar y meditar en este día tan especial para los cristianos, voy con mi amiga Dary, la de toda la vida; hago la abstinencia con mi locro y croquetitas de atún y salgo a mi puerta el viernes por la noche a mirar la luna y a recordar lo que viví y añoro.
Felicidades, paz y amor para todos en esta semana tan significativa para los cristianos, que Dios los bendiga.
Un abrazo
Periquita
sábado, 23 de marzo de 2013
miércoles, 13 de marzo de 2013
Mis Queridos Padres. - Cuarta Parte
Cuando empecé esta historia, les dije que el tema de Mis Queridos Padres tenía para rato, pues hay tantas cosas que me gustaría contarles, y me vienen seguido a la memoria episodios vivido junto a mis padres, hermanos, abuelas, tíos, sobrinos, en fin un montón de gente y todo relacionado con mis padres.
Pero como contar esto sería como hacer, modestia parte, "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", famosísima novela de Miguel de Cervantes Saavedra, no por lo magnífico de la obra sino por el volumen de la historia.
En esta parte les voy a contar la relación de mi mamá con sus nietos, a esta parte la llamaré:
CANCIONES Y OTROS CUENTOS.
Sin mi papá entre nosotros, la vida de mi familia cambió completamente, pues ella giraba en torno a mis padres, los ejes, y uno de ellos se había roto.
Pero como en todo, el mundo sigue girando y la vida continúa, fue la fuerza de mi mamá la que nos sacó adelante.
Cuando mi padre murió, ya mis hermanas mayores se habían casado, yo estaba terminando la universidad y comenzando a trabajar, mi cuarta hermana también trabajaba, mi hermano había ingresado a la universidad, y la última estaba en el colegio.
Ahora y para hacer un poco amena la cosa, como es mi intención, les voy a contar de la relación de mi mamá con algunos de sus nietos, pues tres en particular vivieron muy cerca a ella, o mejor dicho vivieron con ella.
Pero también en este Blog voy a dedicar algunas entradas para contarles de mis sobrinos y de mis sobrinos nietos, pero aún no es el momento, pues debo contarles primero de los padres de estos niños, mis hermanos, y eso aún no lo he tocado. Esperen con calma que ya viene.
Cuando eramos niños mi mamá nos cantaba canciones de cuna, canciones que le habían enseñado en su colegio las monjas y también nos contaba cuentos, muchos relacionados a los ángeles y a algunos santos. Estas mismas canciones e historias se las repetía a nuestros hijos, sus nietos.
A todos sus nietos les enseñó a rezar, todas las noches antes de acostarlos les hacía repetir el Padre Nuestro y el Ave María y algunas jaculatorias, las mismas que nos enseñó a nosotras y la primera en bostezar de cansancio era ella.
Me acuerdo que una vez se moría de risa por que a su nieto Christian le hacía repetir el Padre Nuestro y el decía:...."ruega por nosotros los PESCADORES....". Creo que esto fue premonitorio pues Christian es Marino Mercante y su primer trabajo fue en un buque pesquero. Como premonitoria fue la torta de barco que le hizo una vez para su cumpleaños.
Cuando nosotros estábamos en la primaria y nos escogían para declamar o hacer una obra teatral, mi madres era la encargada de ensayarnos, con reverencia, mímica y todo lo demás, y si se trataba de baile, se ponía a bailar con nosotras. Lo mismo que hizo con sus nietos, cosa que la hacía muy feliz y le daba siempre mal de risa.
También se encargaba de hacerles los disfraces, igual que lo hizo con nosotros con mucha habilidad.
Acá les voy a transcribir algunas de las canciones y versos que nos hacía aprender de memoria y que luego lo hizo con sus nietos y que es seguro que ellos también se las han cantado o enseñado a sus hijos.
Para que recuerden:
Que veo que me mareo,
por la puerta del correo.
Si me mandas una carta
no la leo.
El ministro Chino
come arroz sin sal
y el Perú le dice
que chino tan colosal.
El bobo de la yuca
se quiere casar.
Invita a todo el mundo
a la catedral.
Y va a pasar su luna de miel
comiendo trapo, comiendo papel.
Doctor, doctor...
mañana no me saca usted la muela
aunque me muera de dolor.
Por que dicen que anoche lo vieron
en un tremendo basilón.
¿Quién te lo dijo Nené?
Me lo dijo Adela, Adela....
...por chismosa la voy a matar.
Estaba la Catalina
sentada bajo un laurel
mirando la frescura
de las aguas al caer.
De pronto pasó un soldado
y lo hizo detener.
- Deténgase usted soldado
una pregunta le quiero hacer.
- ¿Usted ha visto a mi marido
en la guerra alguna vez?
- Yo no he visto a su marido,
ni tampoco se quien es.
- Mi marido es alto y rubio
y buen mozo como usted.
Y en la punta de su espada
lleva escrito San Andrés.
- Por los datos que me ha dado
su marido muerto es
y me ha dejado dicho
que me case con usted.
- Eso sí que no lo haría,
eso sí que no lo haré
siete años he esperado
y otros siete esperaré.
- Si a los catorce años no viene
a un convento yo me iré,
y a mis dos hijas mujeres
conmigo las llevaré,
y a mis dos hijos varones
a la patria entregaré.
Calla, calla, Catalina,
calla, calla de una vez,
estás hablando con tu marido
que no supiste reconocer....
Un pericotito gracioso y bonito
metió el hociquito por un huequecito,
el gato muy vivo apenas lo vio,
le tiró un zarpaso y se lo comió....
.....le tiró un zarpaso y se lo comió.
Luna lunera cascabelera
dile a mi chinita,
por Dios que me quiera.
Y bueno, son muchas las canciones y versos que nos enseñó nuestra querida madre, esto es solo una muestra, a ello hay que agregar las canciones de cuna, las adivinanzas, los versos pequeñitos y de mucho contenido.
Ahora estoy recordando que cuando eramos chiquitas mi papá, muy en secreto nos hacia el corazón de cartulina, con cinta roja, un ángel y mucha escarcha para entregarle a mi mamá por el Día de la Madre, y nos dictaba un pequeño verso o algunas palabras muy tiernas para poner en el corazón. Una vez me acuerdo que nos hizo unas casitas de cartulina y nosotros las pintamos con colores y le dibujábamos tejas en el techo y abriendo la puertita de la casa se leía nuestro mensaje para nuestra madre.
Buenas noches y gracias por escucharme, un abrazo.
Periquita.
Pero como contar esto sería como hacer, modestia parte, "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", famosísima novela de Miguel de Cervantes Saavedra, no por lo magnífico de la obra sino por el volumen de la historia.
En esta parte les voy a contar la relación de mi mamá con sus nietos, a esta parte la llamaré:
CANCIONES Y OTROS CUENTOS.
Sin mi papá entre nosotros, la vida de mi familia cambió completamente, pues ella giraba en torno a mis padres, los ejes, y uno de ellos se había roto.
Pero como en todo, el mundo sigue girando y la vida continúa, fue la fuerza de mi mamá la que nos sacó adelante.
Cuando mi padre murió, ya mis hermanas mayores se habían casado, yo estaba terminando la universidad y comenzando a trabajar, mi cuarta hermana también trabajaba, mi hermano había ingresado a la universidad, y la última estaba en el colegio.
Ahora y para hacer un poco amena la cosa, como es mi intención, les voy a contar de la relación de mi mamá con algunos de sus nietos, pues tres en particular vivieron muy cerca a ella, o mejor dicho vivieron con ella.
Pero también en este Blog voy a dedicar algunas entradas para contarles de mis sobrinos y de mis sobrinos nietos, pero aún no es el momento, pues debo contarles primero de los padres de estos niños, mis hermanos, y eso aún no lo he tocado. Esperen con calma que ya viene.
Cuando eramos niños mi mamá nos cantaba canciones de cuna, canciones que le habían enseñado en su colegio las monjas y también nos contaba cuentos, muchos relacionados a los ángeles y a algunos santos. Estas mismas canciones e historias se las repetía a nuestros hijos, sus nietos.
A todos sus nietos les enseñó a rezar, todas las noches antes de acostarlos les hacía repetir el Padre Nuestro y el Ave María y algunas jaculatorias, las mismas que nos enseñó a nosotras y la primera en bostezar de cansancio era ella.
Me acuerdo que una vez se moría de risa por que a su nieto Christian le hacía repetir el Padre Nuestro y el decía:...."ruega por nosotros los PESCADORES....". Creo que esto fue premonitorio pues Christian es Marino Mercante y su primer trabajo fue en un buque pesquero. Como premonitoria fue la torta de barco que le hizo una vez para su cumpleaños.
Cuando nosotros estábamos en la primaria y nos escogían para declamar o hacer una obra teatral, mi madres era la encargada de ensayarnos, con reverencia, mímica y todo lo demás, y si se trataba de baile, se ponía a bailar con nosotras. Lo mismo que hizo con sus nietos, cosa que la hacía muy feliz y le daba siempre mal de risa.
También se encargaba de hacerles los disfraces, igual que lo hizo con nosotros con mucha habilidad.
Acá les voy a transcribir algunas de las canciones y versos que nos hacía aprender de memoria y que luego lo hizo con sus nietos y que es seguro que ellos también se las han cantado o enseñado a sus hijos.
Para que recuerden:
Que veo que me mareo,
por la puerta del correo.
Si me mandas una carta
no la leo.
El ministro Chino
come arroz sin sal
y el Perú le dice
que chino tan colosal.
El bobo de la yuca
se quiere casar.
Invita a todo el mundo
a la catedral.
Y va a pasar su luna de miel
comiendo trapo, comiendo papel.
Doctor, doctor...
mañana no me saca usted la muela
aunque me muera de dolor.
Por que dicen que anoche lo vieron
en un tremendo basilón.
¿Quién te lo dijo Nené?
Me lo dijo Adela, Adela....
...por chismosa la voy a matar.
Estaba la Catalina
sentada bajo un laurel
mirando la frescura
de las aguas al caer.
De pronto pasó un soldado
y lo hizo detener.
- Deténgase usted soldado
una pregunta le quiero hacer.
- ¿Usted ha visto a mi marido
en la guerra alguna vez?
- Yo no he visto a su marido,
ni tampoco se quien es.
- Mi marido es alto y rubio
y buen mozo como usted.
Y en la punta de su espada
lleva escrito San Andrés.
- Por los datos que me ha dado
su marido muerto es
y me ha dejado dicho
que me case con usted.
- Eso sí que no lo haría,
eso sí que no lo haré
siete años he esperado
y otros siete esperaré.
- Si a los catorce años no viene
a un convento yo me iré,
y a mis dos hijas mujeres
conmigo las llevaré,
y a mis dos hijos varones
a la patria entregaré.
Calla, calla, Catalina,
calla, calla de una vez,
estás hablando con tu marido
que no supiste reconocer....
Un pericotito gracioso y bonito
metió el hociquito por un huequecito,
el gato muy vivo apenas lo vio,
le tiró un zarpaso y se lo comió....
.....le tiró un zarpaso y se lo comió.
Luna lunera cascabelera
dile a mi chinita,
por Dios que me quiera.
Y bueno, son muchas las canciones y versos que nos enseñó nuestra querida madre, esto es solo una muestra, a ello hay que agregar las canciones de cuna, las adivinanzas, los versos pequeñitos y de mucho contenido.
Ahora estoy recordando que cuando eramos chiquitas mi papá, muy en secreto nos hacia el corazón de cartulina, con cinta roja, un ángel y mucha escarcha para entregarle a mi mamá por el Día de la Madre, y nos dictaba un pequeño verso o algunas palabras muy tiernas para poner en el corazón. Una vez me acuerdo que nos hizo unas casitas de cartulina y nosotros las pintamos con colores y le dibujábamos tejas en el techo y abriendo la puertita de la casa se leía nuestro mensaje para nuestra madre.
Buenas noches y gracias por escucharme, un abrazo.
Periquita.
martes, 12 de marzo de 2013
Mis Queridos Padres. - Tercera Parte
En esta Tercera Parte les quiero contar como se conocen mis padres y lo que resulta de todo ello, y ya sin mas preámbulo vamos al tema.
EL MATRIMONIO
Mi mamá nos contaba que salía con su tía Clotilde a dejar la ropa que confeccionaban a los comerciantes del Jr. Trujillo y a los del Jr. de La Unión, y de esas idas y venidas, mi papá ya le había ....echado el ojo ...a mi mamá y como el tenía a un amigo y compañero Guillermo, hermano de mi mamá, al cual visitaba, fue así que ellos se conocieron.
La relación de ellos no fue fácil, pues el padre de mi mamá, el abuelo Benjamín, era muy celoso, y como mi papá tenía su pinta, no lo veía como buen candidato para su querida hija.
Pero como...."el amor siempre triunfa"..., un 25 de octubre de 1941 ellos se casaron en la Iglesia de San Marcelo del centro de Lima.
Mi mamá siempre hablaba del día de su boda. Nos contaba de su vestido, el que conservó por muchos años, del velo, los zapatos, la corona que era de cera. Me acuerdo que nosotras sus hijas muchas veces nos pusimos su vestido de novia y los zapatos para jugar y corretear por toda la casa.....se imagínan.
Mis padres el día de su boda, lindos ellos.
Cuando mis padres se casaron tuvieron muchos regalos, como el gran cuadro del Corazón de Jesús que fue regalo de mi abuelita Hortencia, y que hasta hoy existe en el lugar preferencial de la casa, la sala.
Siempre que veía a mi papá llegar del trabajo o la calle, se quitaba el sombrero y hacía una reverencia a la imagen del Corazón de Jesús, el cual les hizo muchos milagros a mis padres, pues yo los veía rezar y luego de algunos días le ponían un pequeño corazoncito de plata con cinta roja, en señal de agradecimiento por el milagro concedido.
También hasta hoy existen algunas de las dulceras y vasos que recibieron de regalo de matrimonio....se nota que eramos cuidadosos...pues así nos enseñaron.
Como también existen el juego de sala y el gran comedor de cedro de Nicaragua que con tanto cariño cuidaban mis padre y hasta ahora lo seguimos haciendo.
De lo que sí no nos hablaron fue de su "luna de miel", claro no detalles, pero no se si se fueron de viaje, o a un lugar especial, o si ya tenían su casita, mi mamá que era la que mas nos contaba sus cosas, nunca mencionó este episodio.....a lo mejor era TABÚ??.
Cuando mi mamá se casó tenía 23 años.
Al inicio no tuvo hijos, y después de cinco años y por un tratamiento pudo concebir.
El doctor que le hizo el tratamiento, que en ese entonces era el Dr.Pedro Vargas Morales (padre) médico de la familia, le dijo...."no va a reclamarme, pues una vez que tenga al primero...el resto van a venir seguidos".
I así fue, ni bien puesto en práctica el tratamiento vino su primer hijo, lindo varoncito, que por falta de atención adecuada murió.
Mi mamá era primeriza, el BB venía de pie y la partera que no llegaba por que estaba jaraneándose en una fiesta; esto nos contaba mi mamá con mucha nostalgia.
No tuvo tiempo de sumirse en la pena y ahí no más llegó su segundo hijo. Esta vez vino mi hermana Dora, su hija mayor.
Mi mamá tuvo ocho hijos, el primero murió al nacer y la que sería la quinta fue una pérdida prematura, que si hubieran los adelantos que hay hoy en día a lo mejor se hubiera logrado.
Sobre los hijos, o sea yo y mis hermanos voy a hacer un alto, pues este tema lo trataré mas adelante, y que tema señores, somos seis los hijos de este matrimonio y hay para rato.
Siguiendo con mis padres le diré que mi mamá era una perfecta ama de casa, hacía ricas comidas y postres, cuando estábamos chicas nos cosía, pero ya adolescentes lo hacía la señora Susana Sotomayor, nuestra costurera de toda la vida.
Todas las compras las hacía mi mamá, a ella le gustaba salir de compras, casi siempre yo la acompañaba y también disfrutaba de ello pues siempre hacíamos un alto y caíamos en algún restauran o fuente de soda. El que siempre visitábamos era uno que quedaba en el Jr. de La Unión llamado "Hinojosa", ahí vendían toda clase de comida criolla y la servían en platos pequeños y podías pedir 3 ó 4 tipos diferentes. Nosotros pedíamos papa rellena, ají de gallina, carapulcra, tamalitos verdes y de postre Kin Kon o leche asada, o crema volteada, o arroz zambito y llevábamos a la casa los buenos alfajores que ahí preparaban......valía la pena acompañar a mi mamá a hacer compras.
Ella compraba todo lo que hacía falta en la casa y hasta la ropa de mi papá.
Íbamos a Klinge a comprar sábanas, toallas, la ropa del colegio; a Santa Catalina por frazadas, colchas; a Tía a comprar jabones, pasta de dientes, shampoo, cepillos, etc etc; a Anchor donde vendían ropa de caballero y ahí compraba camisas, corbatas, medias etc para mi papá; a Sears por cosas mas grandes como muebles, edredones, cubiertos, cristalería, etc; íbamos también a la Botica Inglesa no solo por sus ricos helados, sino por remedios, su famosa colonia con la que nos peinaba para ir al cole.
Eran famosos los edredones o cubrecamas de chenill que mi mamá compraba y que lucíamos cuando había una fiesta importante en la casa como navidad, cumpleaños de mis padres, alguna reunión etc.
También visitábamos algunas veces, Cordano a disfrutar las butifarras, al restauran Raimondi por un menú con su rica chicha morada, en fin, con mi mamá conocí los buenos rincones del centro de Lima donde se podía comer rico, so pretexto de ir de compras.
Mi papá también tiene lo suyo. Cuando mi mamá daba a luz, el era el encargado de alistarnos para el colegio, nos hacia el desayuno nos peinaba.
El era el encargado de "purgarnos", pues si cada tres o cuatro meses mi papá muy gentil nos daba un vaso de gaseosa, y resulta que esa gaseos estaba mezclada con "Limonada Purgante Leonard", mas mala que maní crudo, me acuerdo de esos vasos raros bien servidos de alguna Kola, media salada con sabor bien raro.
Cuando había alguna fiesta como las de fin de año o algún cumpleaños , mi papá se encargaba de sacrificar a las aves, pavo o gallina que se iban a peparar.
El también arreglaba todos los aparatos eléctricos que se malograban, ponía repisas, hacía los gallineros para las aves que criaba mi mamá, arreglaba nuestros juguetes, era gasfitero, nos limpiaba los zapatos del colegio, y hacía todas esas cosas que son "trabajos de hombre", y......yo era su ayudanta.
A mi papa no le gustaba su santo, se ponía furioso si le preguntabamos que íbamos a hacer para ese día. Mi mamá a escondidas se preparaba, pues era fijo que la casa se llenaba no solo de la familia, sino de los compadres y ahijados que venían ese día y cuando veía a los convidados pues nadie los invitaba, ellos solo venían pues mi padre era muy querido, no le quedaba mas remedio que alegrarse y atender a la visita y muchas veces esas reuniones terminaban en un gran jaranón con musicos guitarristas y cajón.
Cuando mis padres cumplieron 30 años de casados, nosotros sus hijos, le celebramos sus ...Bodas de Perlas.
Le mandamos a hacer una linda misa en el colegio La Salle, yo preparé la comida, claro con la yuda de mi mamá que tuvimos que decirle faltando dos días de lo organizado con tarjetas de invitación y todo. Ella fue nuestra complice y llegado el día lo llevó a mi papá, a la iglesia, diciendole que sus hijos le habían hecho una misa de salud, pero cuando nos vió bien arregladas como el acontecimiento lo merecía, es decir vestido largo y peinado de peluquería, casi no va, pero al fin fue y no pensó en el fieston que le habíamos armado.
Con mi mamá preparamos una rica polenta, aji de gallina y en la mesa se puso un gran bufet de bocaditos y buen vino, cerveza, whisky y otros mas y de postre una rica torta de bodas mandada a hacer donde una señora repostera que se esmeró y salió deli.
Este matrimonio duró 32 lindos años, hasta que un 22 de mayo de 1973 falleció mi papá de una larga enfermedad, dejandonos en el mas grande dolor.
Pero con sus enseñanzas y los gratos momentos vividos, siempre lo recordamos con mucho cariño.
Quiciera seguir contándoles pero ya no puedo, mejor lo dejamos para otro día. Todabía queda mucho que contar.
Espero que les haya gustado
Un abrazo
Periquita.
EL MATRIMONIO
Mi mamá nos contaba que salía con su tía Clotilde a dejar la ropa que confeccionaban a los comerciantes del Jr. Trujillo y a los del Jr. de La Unión, y de esas idas y venidas, mi papá ya le había ....echado el ojo ...a mi mamá y como el tenía a un amigo y compañero Guillermo, hermano de mi mamá, al cual visitaba, fue así que ellos se conocieron.
La relación de ellos no fue fácil, pues el padre de mi mamá, el abuelo Benjamín, era muy celoso, y como mi papá tenía su pinta, no lo veía como buen candidato para su querida hija.
Pero como...."el amor siempre triunfa"..., un 25 de octubre de 1941 ellos se casaron en la Iglesia de San Marcelo del centro de Lima.
Mi mamá siempre hablaba del día de su boda. Nos contaba de su vestido, el que conservó por muchos años, del velo, los zapatos, la corona que era de cera. Me acuerdo que nosotras sus hijas muchas veces nos pusimos su vestido de novia y los zapatos para jugar y corretear por toda la casa.....se imagínan.
Mis padres el día de su boda, lindos ellos.
Cuando mis padres se casaron tuvieron muchos regalos, como el gran cuadro del Corazón de Jesús que fue regalo de mi abuelita Hortencia, y que hasta hoy existe en el lugar preferencial de la casa, la sala.
Siempre que veía a mi papá llegar del trabajo o la calle, se quitaba el sombrero y hacía una reverencia a la imagen del Corazón de Jesús, el cual les hizo muchos milagros a mis padres, pues yo los veía rezar y luego de algunos días le ponían un pequeño corazoncito de plata con cinta roja, en señal de agradecimiento por el milagro concedido.
También hasta hoy existen algunas de las dulceras y vasos que recibieron de regalo de matrimonio....se nota que eramos cuidadosos...pues así nos enseñaron.
Como también existen el juego de sala y el gran comedor de cedro de Nicaragua que con tanto cariño cuidaban mis padre y hasta ahora lo seguimos haciendo.
De lo que sí no nos hablaron fue de su "luna de miel", claro no detalles, pero no se si se fueron de viaje, o a un lugar especial, o si ya tenían su casita, mi mamá que era la que mas nos contaba sus cosas, nunca mencionó este episodio.....a lo mejor era TABÚ??.
Cuando mi mamá se casó tenía 23 años.
Al inicio no tuvo hijos, y después de cinco años y por un tratamiento pudo concebir.
El doctor que le hizo el tratamiento, que en ese entonces era el Dr.Pedro Vargas Morales (padre) médico de la familia, le dijo...."no va a reclamarme, pues una vez que tenga al primero...el resto van a venir seguidos".
I así fue, ni bien puesto en práctica el tratamiento vino su primer hijo, lindo varoncito, que por falta de atención adecuada murió.
Mi mamá era primeriza, el BB venía de pie y la partera que no llegaba por que estaba jaraneándose en una fiesta; esto nos contaba mi mamá con mucha nostalgia.
No tuvo tiempo de sumirse en la pena y ahí no más llegó su segundo hijo. Esta vez vino mi hermana Dora, su hija mayor.
Mi mamá tuvo ocho hijos, el primero murió al nacer y la que sería la quinta fue una pérdida prematura, que si hubieran los adelantos que hay hoy en día a lo mejor se hubiera logrado.
Sobre los hijos, o sea yo y mis hermanos voy a hacer un alto, pues este tema lo trataré mas adelante, y que tema señores, somos seis los hijos de este matrimonio y hay para rato.
Siguiendo con mis padres le diré que mi mamá era una perfecta ama de casa, hacía ricas comidas y postres, cuando estábamos chicas nos cosía, pero ya adolescentes lo hacía la señora Susana Sotomayor, nuestra costurera de toda la vida.
Todas las compras las hacía mi mamá, a ella le gustaba salir de compras, casi siempre yo la acompañaba y también disfrutaba de ello pues siempre hacíamos un alto y caíamos en algún restauran o fuente de soda. El que siempre visitábamos era uno que quedaba en el Jr. de La Unión llamado "Hinojosa", ahí vendían toda clase de comida criolla y la servían en platos pequeños y podías pedir 3 ó 4 tipos diferentes. Nosotros pedíamos papa rellena, ají de gallina, carapulcra, tamalitos verdes y de postre Kin Kon o leche asada, o crema volteada, o arroz zambito y llevábamos a la casa los buenos alfajores que ahí preparaban......valía la pena acompañar a mi mamá a hacer compras.
Ella compraba todo lo que hacía falta en la casa y hasta la ropa de mi papá.
Íbamos a Klinge a comprar sábanas, toallas, la ropa del colegio; a Santa Catalina por frazadas, colchas; a Tía a comprar jabones, pasta de dientes, shampoo, cepillos, etc etc; a Anchor donde vendían ropa de caballero y ahí compraba camisas, corbatas, medias etc para mi papá; a Sears por cosas mas grandes como muebles, edredones, cubiertos, cristalería, etc; íbamos también a la Botica Inglesa no solo por sus ricos helados, sino por remedios, su famosa colonia con la que nos peinaba para ir al cole.
Eran famosos los edredones o cubrecamas de chenill que mi mamá compraba y que lucíamos cuando había una fiesta importante en la casa como navidad, cumpleaños de mis padres, alguna reunión etc.
También visitábamos algunas veces, Cordano a disfrutar las butifarras, al restauran Raimondi por un menú con su rica chicha morada, en fin, con mi mamá conocí los buenos rincones del centro de Lima donde se podía comer rico, so pretexto de ir de compras.
Mi papá también tiene lo suyo. Cuando mi mamá daba a luz, el era el encargado de alistarnos para el colegio, nos hacia el desayuno nos peinaba.
El era el encargado de "purgarnos", pues si cada tres o cuatro meses mi papá muy gentil nos daba un vaso de gaseosa, y resulta que esa gaseos estaba mezclada con "Limonada Purgante Leonard", mas mala que maní crudo, me acuerdo de esos vasos raros bien servidos de alguna Kola, media salada con sabor bien raro.
Cuando había alguna fiesta como las de fin de año o algún cumpleaños , mi papá se encargaba de sacrificar a las aves, pavo o gallina que se iban a peparar.
El también arreglaba todos los aparatos eléctricos que se malograban, ponía repisas, hacía los gallineros para las aves que criaba mi mamá, arreglaba nuestros juguetes, era gasfitero, nos limpiaba los zapatos del colegio, y hacía todas esas cosas que son "trabajos de hombre", y......yo era su ayudanta.
A mi papa no le gustaba su santo, se ponía furioso si le preguntabamos que íbamos a hacer para ese día. Mi mamá a escondidas se preparaba, pues era fijo que la casa se llenaba no solo de la familia, sino de los compadres y ahijados que venían ese día y cuando veía a los convidados pues nadie los invitaba, ellos solo venían pues mi padre era muy querido, no le quedaba mas remedio que alegrarse y atender a la visita y muchas veces esas reuniones terminaban en un gran jaranón con musicos guitarristas y cajón.
Cuando mis padres cumplieron 30 años de casados, nosotros sus hijos, le celebramos sus ...Bodas de Perlas.
Le mandamos a hacer una linda misa en el colegio La Salle, yo preparé la comida, claro con la yuda de mi mamá que tuvimos que decirle faltando dos días de lo organizado con tarjetas de invitación y todo. Ella fue nuestra complice y llegado el día lo llevó a mi papá, a la iglesia, diciendole que sus hijos le habían hecho una misa de salud, pero cuando nos vió bien arregladas como el acontecimiento lo merecía, es decir vestido largo y peinado de peluquería, casi no va, pero al fin fue y no pensó en el fieston que le habíamos armado.
Con mi mamá preparamos una rica polenta, aji de gallina y en la mesa se puso un gran bufet de bocaditos y buen vino, cerveza, whisky y otros mas y de postre una rica torta de bodas mandada a hacer donde una señora repostera que se esmeró y salió deli.
Este matrimonio duró 32 lindos años, hasta que un 22 de mayo de 1973 falleció mi papá de una larga enfermedad, dejandonos en el mas grande dolor.
Pero con sus enseñanzas y los gratos momentos vividos, siempre lo recordamos con mucho cariño.
Quiciera seguir contándoles pero ya no puedo, mejor lo dejamos para otro día. Todabía queda mucho que contar.
Espero que les haya gustado
Un abrazo
Periquita.
sábado, 9 de marzo de 2013
Mis Queridos Padres.- Segunda Parte
No hay primera sin segunda, dice el verso, y aquí les voy a contar sobre mi papá.
Algunos datos de esta historia me los ha proporcionado mi primo Lolo, pues el vivió en la casa de mi abuela paterna María, con su mamá la tía Angélica, con su prima Angélica o la tía BB, con su visa abuela Zoila y con su tío Pedro mi papá.
MI PAPÁ
Mi papá nació un seis de febrero de 1907, fue bautizado con el nombre de Pedro Arturo, hijo de Julio Donoso y María García-Urrutia Diéguez.
Fue el segundo de tres hermanos: Zoila, Pedro y Angélica.
Estudió en el colegio "Dos de Mayo", colegio de mucho prestigio en esa época, por la calidad de su director... el "Profesor Filomeno", hombre muy reconocido como buen pedagogo, así como por la disciplina y valores que impartía a sus alumnos.
Terminado sus estudios en el colegio, pasó a estudiar Dibujo Técnico, en la Academia Concha, otra escuela famosa de esa época.
Desde temprana edad demostró gran disposición para la mecánica, la electricidad y todo lo relacionado con ello.
Muy joven viajó a Cerro de Pasco a trabajar en la Compañía Minera Cooper Corporation, laborando por algunos años, y teniendo que dejar de laborar en esa compañía por que su madre, mi abuelita María, sufrió un grave accidente automovilístico y tuvo que regresar a Lima.
Por su disciplina, honradez, y seriedad en el cumplimiento de sus deberes como profesional, pudo conseguir rápidamente un trabajo en la Compañía Backus, en el departamento de mecánica.
Recuerdo que muchas veces, trabajadores de la Backus o Cervecería Cristal venía a media noche a buscar a mi papá para que fuera a reparar una máquina que se había parado o averiado, y le decían a mi mamá...."señora su esposo es el único que hace andar a las máquinas, los ingenieros están dale y dale y no puedes...basta que llegue Don Pedrito y al toque se arreglan".
En la Backus mi papá era muy reconocido no solo por el conocimiento de su profesión sino por sus cualidades como persona, reconocimiento que hacían tanto los empresarios como los compañeros de trabajo, que lo calificaban como ..."el mejor".
Recuerdo que un gerente quería que mi papá fuera a montar una fabrica cervecera en USA, y con mucha espectativa se hicieron los papeles tanto de el como de su familia, o sea mi mamá y nosotras en ese momento eramos cuatro, pero como siempre hay envidias, un accionista se opuso por que quería mandar a su sobrino que tenía el titulo de ingeniero. No pasó ni un año y al "ingeniero" lo regresaron por inepto, haciéndole nuevamente la propuesta a mi papá pero el ya no aceptó... Que hubiera sido de nuestras vidas no??.
Cuando mi papá solicitó su jubilación, la gerencia le propuso que siguiera trabajando, labor que desempeñó hasta el día de su muerte.
Bueno, les he hecho una historia del Pedro trabajador, pero de mi papá hay muchas cosas que decir.
De joven era un hombre muy apuesto, y lo pueden ver en esta foto.
Siempre al terno y corbata y con su inseparable sombrero de paño.
Una vez hubo una reunión en la casa y vinieron unos amigos de mi papá, uno de ellos usaba sombrero, similar al de mi padre, a la hora de irse cada uno agarro sus sacos, sombreros, pero alguien cambió el sombrero nuevo de mi padre por otra viejo, apestoso y picado por las polillas, esto no molestó a mi padre, sino por el contrario le dio un ataque de risa de ver la pillería del amigo, aunque el dijo...."a lo mejor se equivocó", pero yo lo veía difícil.
A mi papá le gustaba mucho el deporte, el fútbol era su favorito, el jugaba por el equipo de la Cervecería Cristal, y eran de los mejores en esa época, también jugó por el Estanco de Tabaco.
Voy a mostrarle unas fotos del recuerdo, de cuando mi papa jugaba fútbol, el es el tercero de izquierda a derecha de los que están en cunclillas, y el sexto, en el mismo sentido, de los parados es mi tío Guillermo que también jugaba por la Backus.
En esta otra foto aparece mi papá y su equipo, y ha sido tomada después de finalizar el partido, por los rostros se puede ver que han jugado con alma vida y corazón.
Mi papá es el tercero, de derecha a izquierda de los sentados.
Otra de las cosas que le gustaba a mi papá era viajar al interior del país y para sus vacaciones se tomaba una semana para irse de viaje con unos amigos, el resto de las vacaciones se la pasaba en casa arreglando cosas, ayudando a mi mamá.
Me acuerdo que desarmaba toda la cocina y la limpiaba dejándola como nueva y yo era su ayudanta, a mi también me gustaba eso de la mecánica.
Mi papá era un tipo bien sociable y participaba de las reuniones de los amigos, y en el álbum familiar hay muchas fotos con sus amigos en el chifa, en algún restauran celebrando el cumpleaños de algún amigo, o la despedida de alguien, en fin son muchas las fotos pero para muestra les presento una.
Mi papá es el tercero de la primera fila de los parados, el de camisa blanca, no faltaban los amigos que tocaban la guitarra, y la Cristal heladita, para hacerle honor a la producción cervecera, todos los de la foto son compañeros de trabajo en una reunión de camaradería.
Bueno tendría mucho mas que decirles pero solo quiero hacer esta reseña de su vida para luego entrar en la Tercera Parte de mi relato que va a tratar de ...."su matrimonio".
Sigan leyendo que esto se pone bueno.
Buenas noches
Periquita.
Algunos datos de esta historia me los ha proporcionado mi primo Lolo, pues el vivió en la casa de mi abuela paterna María, con su mamá la tía Angélica, con su prima Angélica o la tía BB, con su visa abuela Zoila y con su tío Pedro mi papá.
MI PAPÁ
Mi papá nació un seis de febrero de 1907, fue bautizado con el nombre de Pedro Arturo, hijo de Julio Donoso y María García-Urrutia Diéguez.
Fue el segundo de tres hermanos: Zoila, Pedro y Angélica.
Estudió en el colegio "Dos de Mayo", colegio de mucho prestigio en esa época, por la calidad de su director... el "Profesor Filomeno", hombre muy reconocido como buen pedagogo, así como por la disciplina y valores que impartía a sus alumnos.
Terminado sus estudios en el colegio, pasó a estudiar Dibujo Técnico, en la Academia Concha, otra escuela famosa de esa época.
Desde temprana edad demostró gran disposición para la mecánica, la electricidad y todo lo relacionado con ello.
Muy joven viajó a Cerro de Pasco a trabajar en la Compañía Minera Cooper Corporation, laborando por algunos años, y teniendo que dejar de laborar en esa compañía por que su madre, mi abuelita María, sufrió un grave accidente automovilístico y tuvo que regresar a Lima.
Por su disciplina, honradez, y seriedad en el cumplimiento de sus deberes como profesional, pudo conseguir rápidamente un trabajo en la Compañía Backus, en el departamento de mecánica.
Recuerdo que muchas veces, trabajadores de la Backus o Cervecería Cristal venía a media noche a buscar a mi papá para que fuera a reparar una máquina que se había parado o averiado, y le decían a mi mamá...."señora su esposo es el único que hace andar a las máquinas, los ingenieros están dale y dale y no puedes...basta que llegue Don Pedrito y al toque se arreglan".
En la Backus mi papá era muy reconocido no solo por el conocimiento de su profesión sino por sus cualidades como persona, reconocimiento que hacían tanto los empresarios como los compañeros de trabajo, que lo calificaban como ..."el mejor".
Recuerdo que un gerente quería que mi papá fuera a montar una fabrica cervecera en USA, y con mucha espectativa se hicieron los papeles tanto de el como de su familia, o sea mi mamá y nosotras en ese momento eramos cuatro, pero como siempre hay envidias, un accionista se opuso por que quería mandar a su sobrino que tenía el titulo de ingeniero. No pasó ni un año y al "ingeniero" lo regresaron por inepto, haciéndole nuevamente la propuesta a mi papá pero el ya no aceptó... Que hubiera sido de nuestras vidas no??.
Cuando mi papá solicitó su jubilación, la gerencia le propuso que siguiera trabajando, labor que desempeñó hasta el día de su muerte.
Bueno, les he hecho una historia del Pedro trabajador, pero de mi papá hay muchas cosas que decir.
De joven era un hombre muy apuesto, y lo pueden ver en esta foto.
Siempre al terno y corbata y con su inseparable sombrero de paño.
Una vez hubo una reunión en la casa y vinieron unos amigos de mi papá, uno de ellos usaba sombrero, similar al de mi padre, a la hora de irse cada uno agarro sus sacos, sombreros, pero alguien cambió el sombrero nuevo de mi padre por otra viejo, apestoso y picado por las polillas, esto no molestó a mi padre, sino por el contrario le dio un ataque de risa de ver la pillería del amigo, aunque el dijo...."a lo mejor se equivocó", pero yo lo veía difícil.
A mi papá le gustaba mucho el deporte, el fútbol era su favorito, el jugaba por el equipo de la Cervecería Cristal, y eran de los mejores en esa época, también jugó por el Estanco de Tabaco.
Voy a mostrarle unas fotos del recuerdo, de cuando mi papa jugaba fútbol, el es el tercero de izquierda a derecha de los que están en cunclillas, y el sexto, en el mismo sentido, de los parados es mi tío Guillermo que también jugaba por la Backus.
Mi papá es el tercero, de derecha a izquierda de los sentados.
Otra de las cosas que le gustaba a mi papá era viajar al interior del país y para sus vacaciones se tomaba una semana para irse de viaje con unos amigos, el resto de las vacaciones se la pasaba en casa arreglando cosas, ayudando a mi mamá.
Me acuerdo que desarmaba toda la cocina y la limpiaba dejándola como nueva y yo era su ayudanta, a mi también me gustaba eso de la mecánica.
Mi papá era un tipo bien sociable y participaba de las reuniones de los amigos, y en el álbum familiar hay muchas fotos con sus amigos en el chifa, en algún restauran celebrando el cumpleaños de algún amigo, o la despedida de alguien, en fin son muchas las fotos pero para muestra les presento una.
Mi papá es el tercero de la primera fila de los parados, el de camisa blanca, no faltaban los amigos que tocaban la guitarra, y la Cristal heladita, para hacerle honor a la producción cervecera, todos los de la foto son compañeros de trabajo en una reunión de camaradería.
Bueno tendría mucho mas que decirles pero solo quiero hacer esta reseña de su vida para luego entrar en la Tercera Parte de mi relato que va a tratar de ...."su matrimonio".
Sigan leyendo que esto se pone bueno.
Buenas noches
Periquita.
viernes, 8 de marzo de 2013
Mis Queridos Padres.- Primera parte
Yo podría hablarles de mis padres toda la vida, ellos representan el pilar de nuestra familia, y no se puede hablar de uno de ellos sin mencionar al otro.
Al inicio de este blog, ya hace algún tiempo, les mencioné que siempre quise hacer el "Árbol Genealógico" de mi familia, pero que hacerlo de un inicio resultaba un poco complicad por que habían muchas ramas que se cruzaban, y que por ello comencé narrando sobre los personajes mas importantes de mis antecesores, pero han quedado algunos que en cualquier momento voy a retomar el tema.
Ahora si quisiera hacer el árbol, este saldría más "simpático" por ser menos complicado, pero voy a seguir narrando a mis personajes, y así podré referirme no solo a nuestro parentesco, cualidades, etc, sino que podré hacer referencia a alguna anécdota narrada y vivida por ellos.
Esta vez les voy a contar de Mis Queridos Padres. Comenzaré esta historia haciendo una reseña de cada uno de ellos , contándoles lo que se de sus vidas por que ellos mismos nos lo contaron.
Espero que mis recuerdos me permitan narrarle mucho de ellos y si alguien quiere agregar algo más, bienvenido sea, pues siempre es bueno recordar y lo que vale la pena o nos motivó algún sentimiento ya sea de risa o de llanto, debe tenerse presente.
Y como...."las damas son primero"..., empezaré contándoles de mi mamá, luego les contaré de mi papá, para después hacer un relato de ellos dos ya en matrimonio.
MI MAMÁ:
Mi mamá, María Antonieta, así se llamaba, tenía un nombre de reina, nació en Iquique Chile, un 26 de abril de 1918.
Sus padres fueron Benjamín García y Hortencia Brito Villegas; fue la segunda de siete hermanos: Guillermo, Victor, Rómulo, Hernan, Sixto e Isabel; y vino al Perú a la edad de cinco años.
Sus padres fueron Benjamín García y Hortencia Brito Villegas; fue la segunda de siete hermanos: Guillermo, Victor, Rómulo, Hernan, Sixto e Isabel; y vino al Perú a la edad de cinco años.
Era la ..."niña de sus ojos" ...de su padre, el abuelo Benjamín y su hermano mayor, Guillermo, la cuidaba.
Según contaba mi madre, su hermano Guillermo se la ponía "a la tota", o sea se la subía al "apa", a la espalda y se ponía a jugar bolitas con los amigos, o a la pelota, pero nunca la descuidaba.
Después de vivir unos años en el Callao, vinieron a vivir a Lima y se ubicaron en una casita nueva y moderna de la época, en la Alameda de los Descalzos.
Estudió en el colegio Sevilla, un colegio de monjas, a donde asistía con su hermanito Víctor.
Mi mamá era muy querida por las monjas, no solo por su educación, sino por que era muy piadosa. Igualmente era muy querida por sus compañeras con quienes hizo una buena amistad y siguieron viéndose terminado el colegio y por varios años, yo conocí a algunas de sus amigas.
Mi mamá es la tercera de la primera fila sentadas, de derecha a izquierda.
Linda, gordita, con su carita de ángel y todas muy serias e impecables.
Mi mamá contaba que cuando estudiaba en su colegio Sevilla, una vez, se metió un toro y causó un gran alboroto, hubieron algunos heridos. Ella fue corriendo a buscar a su hermanito y se refugiaron en un cuarto donde había un gran Crucifijo, ya pasado el susto una monja los encontró acurrucaditos, muy asustados y rezando para que se vaya el toro.
Esta anécdota siempre la contaba mi mamá con mucha emoción.
También nos contaba que una vez saliendo de su colegio, con su hermanito Víctor, fueron a buscar a su mamá que había ido donde una vecina a acompañarla por que el esposo de esta señora estaba agonizando.
Mi mamá con su hermano se asomaron por una ventana donde estaba el vecino, y salieron corriendo despavoridos al ver al moribundo y oír sus ronquidos.
Esta historia nos la contaba con mucha alegría y picardía, simulando los ruidos del moribundo, tratando de asustarnos, pero mas nos daba risa por la forma en que nos la contaba.
A mi mamá le gustaba mucho bailar, y asistía a las fiestas de las amigas con sus hermanos Víctor y Rómulo y nos contaba que no se perdía ni una pieza.
Me acuerdo que cuando había alguna fiesta en la casa mi mamá se ponía a bailar con nosotras, sus hijas, y siempre le daba ..."mal de risa".. , ella bailaba levantando los dedos índices y llevaba el ritmo, lo que a nosotros nos daba risa y terminábamos riendo largo rato.
Estando muy joven, su padre enfermó y tuvo que dejar de trabajar.
La tía Clotilde, hermana de mi abuelo se fue a vivir con ellos y así poder trabajar para ayudar con los gastos.
Al poco tiempo murió su papá, por lo que la muerte de mi abuelo la obligó a trabajar para ayudar a su madre y hermanos menores.
Se puso a trabajar con su tía Clotilde, con ella aprendió a hacer ternitos para niños y a desarrollar lo ya aprendido en costura, bordado, tejido a ganchillo. Sus trabajos eran de muy buen gusto, se especializó en los famosos "marineritos", que llevaban a las tiendas de venta de ropa para niños del jirón de La Unión, también hacia vestidos, pisitos, tapetes bordados, de los cuales algunos existen hasta hoy en día y los guardo como recuerdos.
En sus salidas a trabajar conoció a mi papá, el trabajaba en la Backus, que quedaba por la Alameda de los Descalzos, cerca a su casa, y como el hermano mayor de mi mamá Guillermo también trabajaba en esa fábrica, esto fue pretexto para que mi papá visitara a su amigo y pueda ver a mi mamá.
Ahora voy a dejar esta historia en suspenso para hablarle de mi papá y luego seguir cantándoles del matrimonio, pero eso va a se mañana .
Un abrazo Periquita.
martes, 5 de marzo de 2013
"Cuatro mujeres y el mismo vestido"
Leyendo en el periódico los comentarios de una obra de Alan Ball "Cinco Mujeres con el Mismo Vestido", me "inspiré", se me "ocurrió", contarles una historia verídica, muy propia de mi familia, a la que he llamado "Cuatro Mujeres y el Mismo Vestido".
Nosotros somos una familia muy católica, nuestros padres siempre nos han inculcado la Fe en Dios, y la práctica de los mandamientos, tantos los de La ley de Dios como los de La Santa Madre Iglesia y el cumplir con los Sacramentos de la Iglesia Católica.
Cuando mi hermana la mayor, Dora, tenía diez años era tiempo para que cumpliera con el segundo y tercer Sacramento de la Santa Madre Iglesia Católica, es decir con la Penitencia y la Comunión respectivamente.
Como esta era La Primera Comunión, de la primera hija, mi familia se ponía muy alegre y se preparaba a realizar todos los pasos necesarios que este acontecimiento lo ameritaba, como buscar la madrina de Primera Comunión, mandar a imprimir las estampas de recuerdo, comprar la medallita de oro para que quede de recuerdo, encargar la mejor azucena a la florería, comprar el libro o misal y el rosario, los zapatos,..... ah y todo tenía que ser de lo mejor.
Organizar la chocolatada o desayuno familiar que incluía hacer lista de invitados, cantidad de chocolate, panes, jamones, quesos, leche, café para los mayores, té para los que no podían tomar lo mencionado, etc., etc. y todo lo que se necesita en un desayuno de Primer Comunión, con la respectiva TORTA, la cual preparaba con mucho esmero mi madre y dicho sea de paso las hacía riquísimas y muy decoradas, "de primera".
Pero aquí viene lo más importante....el vestido de Primera Comunión.
Mi mamá era la más entusiasta, ella estudió en un colegio de monjas, era muy piadosa, y la Primera Comunión era un sacramento que tenía que realizarse de la mejor forma, por el significado del sacramento, por ello el vestido tenía que ser de lo mejor.
Compró una organza blanca muy fina, tul, cinta de raso, florecitas blancas para los adornos, tafetán para el forro, pelón para el enagua, unos botoncitos que simulaban unas perlitas con un brillantito en el centro.
El vestido fue confeccionado por la señora Susana Sotomayor, nuestra costurera de toda la vida.
Ahí tienen el VESTIDO en las dos primeras modelos Dora y Marina.
El vestido era de organza, con corte a la cintura, la falda larga hasta los tobillos, y a quince o veinte centímetros de la vasta tenía un adorno de tul plizado y puesto a manera de ondas, ribeteado por cinta de razo y entre cada onda había una flrecita blanca.
La parte de la blusa era abotonada en la espalda, mangas largas también abotonadas con los botones de perlas que le daban una apariencia muy finolis, el cuello era tipo BB y en la cintura había un cinturón de la misma tela del vestido .
En la cabeza llevaba un velo de tul hasta la altura de los codos, con florecitas blancas a manera de "toca".
El vestido se complementaba con un "Limosnero", una especie de carterita de la misma tela del vestido y con los mismos adornos, en el se llevaban las estampas y después servía para poner la propina que solían dar los familiares e invitados al desayuno.
Otros complementos eran los zapatos, las medias cubanas, los guantes, la flor de azucena, el libro y el rosario (mira la foto ).
Luego de la ceremonia se procedía a la ....toma de fotos...., las mismas que han dejado evidencia de lo que les estoy contando.
Al año siguiente le tocó el turno a mi hermana Marina hacer su Primera Comunión.
El vestido fue el mismo, solo que Marina era un poco mas delgada y la señora Susana tuvo que "meterle un poquito" al vestido. Tampoco le gustaba el vestido muy vaporoso y tuvieron que rebajarle el vuelo al enagua de pelón.
El velo estaba atado a una coronita de flores en vez de la toca de organza que usó Dora.
Lo que si era diferente, por que quedaba como recuerdo, eran el libro y el rosario.
Al año siguiente me tocó el turno a mi, hacer la Primera Comunión.
Las dos siguientes modelos Gloria y Consuelo (yo).
En mi caso hubo que "soltarle" un poco al vestido, lo que ya había previsto la señora Susana cuando realizó por primera vez el vestido, y por indicaciones de mi mamá......"Susanita he comprado una buena tela, muy fina y por favor le das su buena costura para que lo puedan usar mis otras hija, por que como está la situación....no se puede estar gastando a cada rato".
A lo que la señora Susana agregó......"Claro hija, ....me vas a decir a mí,....a los vestidos de mis hijas les hago sus buenas vastas con bastante costura para soltarla si se engordan....y a los muchachos sus buenas bastas en los pantalones, .....no me gusta verlos a lo pasa río"...jajaja.
El velo también tenía otra coronita de flores diferente así como el libro y el rosario para el recuerdo.
Dos años después le toco el turno a Gloria y ahí estaba el VESTIDO esperándola, solo cambiaba la coronita de flores y los accesorios que quedaban de recuerdo.
Me acuerdo que cuando iba caminando por la calle rumbo a la Parroquia donde se iba a realizar la ceremonia de Primera Comunión, una señora dijo....."que linda la novia", y a mi me dio una vergüenza, pues pensé que SI!!, con tremendo vestido parecíamos novias, ...mujeres mayores comparadas con nuestra edad; pero así era la moda en esos tiempos....realmente vestidos de novia.
Luego, después de algunos años, le tocó el turno a mi hermana María del Carmen, ella no usó este vestido, pues ya las modas habían cambiado, a ella le tocó usar el famoso "Vestido de Monjita"....y esa es otra historia.
Gracias por leer, hasta otro día, un abrazo.
Periquita
Nosotros somos una familia muy católica, nuestros padres siempre nos han inculcado la Fe en Dios, y la práctica de los mandamientos, tantos los de La ley de Dios como los de La Santa Madre Iglesia y el cumplir con los Sacramentos de la Iglesia Católica.
Cuando mi hermana la mayor, Dora, tenía diez años era tiempo para que cumpliera con el segundo y tercer Sacramento de la Santa Madre Iglesia Católica, es decir con la Penitencia y la Comunión respectivamente.
Como esta era La Primera Comunión, de la primera hija, mi familia se ponía muy alegre y se preparaba a realizar todos los pasos necesarios que este acontecimiento lo ameritaba, como buscar la madrina de Primera Comunión, mandar a imprimir las estampas de recuerdo, comprar la medallita de oro para que quede de recuerdo, encargar la mejor azucena a la florería, comprar el libro o misal y el rosario, los zapatos,..... ah y todo tenía que ser de lo mejor.
Organizar la chocolatada o desayuno familiar que incluía hacer lista de invitados, cantidad de chocolate, panes, jamones, quesos, leche, café para los mayores, té para los que no podían tomar lo mencionado, etc., etc. y todo lo que se necesita en un desayuno de Primer Comunión, con la respectiva TORTA, la cual preparaba con mucho esmero mi madre y dicho sea de paso las hacía riquísimas y muy decoradas, "de primera".
Pero aquí viene lo más importante....el vestido de Primera Comunión.
Mi mamá era la más entusiasta, ella estudió en un colegio de monjas, era muy piadosa, y la Primera Comunión era un sacramento que tenía que realizarse de la mejor forma, por el significado del sacramento, por ello el vestido tenía que ser de lo mejor.
Compró una organza blanca muy fina, tul, cinta de raso, florecitas blancas para los adornos, tafetán para el forro, pelón para el enagua, unos botoncitos que simulaban unas perlitas con un brillantito en el centro.
El vestido fue confeccionado por la señora Susana Sotomayor, nuestra costurera de toda la vida.
Ahí tienen el VESTIDO en las dos primeras modelos Dora y Marina.
El vestido era de organza, con corte a la cintura, la falda larga hasta los tobillos, y a quince o veinte centímetros de la vasta tenía un adorno de tul plizado y puesto a manera de ondas, ribeteado por cinta de razo y entre cada onda había una flrecita blanca.
La parte de la blusa era abotonada en la espalda, mangas largas también abotonadas con los botones de perlas que le daban una apariencia muy finolis, el cuello era tipo BB y en la cintura había un cinturón de la misma tela del vestido .
En la cabeza llevaba un velo de tul hasta la altura de los codos, con florecitas blancas a manera de "toca".
El vestido se complementaba con un "Limosnero", una especie de carterita de la misma tela del vestido y con los mismos adornos, en el se llevaban las estampas y después servía para poner la propina que solían dar los familiares e invitados al desayuno.
Otros complementos eran los zapatos, las medias cubanas, los guantes, la flor de azucena, el libro y el rosario (mira la foto ).
Luego de la ceremonia se procedía a la ....toma de fotos...., las mismas que han dejado evidencia de lo que les estoy contando.
Al año siguiente le tocó el turno a mi hermana Marina hacer su Primera Comunión.
El vestido fue el mismo, solo que Marina era un poco mas delgada y la señora Susana tuvo que "meterle un poquito" al vestido. Tampoco le gustaba el vestido muy vaporoso y tuvieron que rebajarle el vuelo al enagua de pelón.
El velo estaba atado a una coronita de flores en vez de la toca de organza que usó Dora.
Lo que si era diferente, por que quedaba como recuerdo, eran el libro y el rosario.
Al año siguiente me tocó el turno a mi, hacer la Primera Comunión.
Las dos siguientes modelos Gloria y Consuelo (yo).
En mi caso hubo que "soltarle" un poco al vestido, lo que ya había previsto la señora Susana cuando realizó por primera vez el vestido, y por indicaciones de mi mamá......"Susanita he comprado una buena tela, muy fina y por favor le das su buena costura para que lo puedan usar mis otras hija, por que como está la situación....no se puede estar gastando a cada rato".
A lo que la señora Susana agregó......"Claro hija, ....me vas a decir a mí,....a los vestidos de mis hijas les hago sus buenas vastas con bastante costura para soltarla si se engordan....y a los muchachos sus buenas bastas en los pantalones, .....no me gusta verlos a lo pasa río"...jajaja.
El velo también tenía otra coronita de flores diferente así como el libro y el rosario para el recuerdo.
Dos años después le toco el turno a Gloria y ahí estaba el VESTIDO esperándola, solo cambiaba la coronita de flores y los accesorios que quedaban de recuerdo.
Me acuerdo que cuando iba caminando por la calle rumbo a la Parroquia donde se iba a realizar la ceremonia de Primera Comunión, una señora dijo....."que linda la novia", y a mi me dio una vergüenza, pues pensé que SI!!, con tremendo vestido parecíamos novias, ...mujeres mayores comparadas con nuestra edad; pero así era la moda en esos tiempos....realmente vestidos de novia.
Luego, después de algunos años, le tocó el turno a mi hermana María del Carmen, ella no usó este vestido, pues ya las modas habían cambiado, a ella le tocó usar el famoso "Vestido de Monjita"....y esa es otra historia.
Gracias por leer, hasta otro día, un abrazo.
Periquita
viernes, 1 de marzo de 2013
Armando Historias
Hace poco estaba en un aeropuerto internacional esperando un transbordo, y como mi espera duró mas de cinco horas, tuve el tiempo suficiente para caminar y ver las tiendas, tomar un café, jugar en el iPot, entrar varias veces al WC,.. .....y lo que mas me gusta....mirar a la gente y tratar de adivinar lo que están pensando y crear una historia de ello.
Mirando el rostro de la gente se puede saber si están pasando por un momento alegre, y este podría ser por el viaje que van a realizar, por el reencontrarse con la familia, amigos o seres queridos que van a hacer grata su estadía; a lo mejor es una fuga amorosa.
Otros rostros muestran preocupación, que podría ser por que es su primer viaje en avión, o están yendo a un lugar nuevo e incierto; o por que están pensando en lo ya gastado y lo que falta por gastar.
Hay otros rostros no muy expresivos, y esos me dan un poco de risa por que te puedes imaginar una y mil historias.
Después de observar un buen rato a la gente que veía a mi alrededor, y hacer algunas anotaciones, junto a mi se sentó una joven de aspecto asiático, o sea "una chinita".
Esta chica me llamó mucho la atención, no solo por lo que era joven y viajaba sola, sino por que en vez de cartera llevaba una bolsa de papel , como esas bolsas para regalo, solo que esta bolsa era marrón. Al rato saca de ella un celular y se pone a mandar mensajes, de reojo la miraba y veía que sonreía.
Yo tenía mi cartera, un maletín con rueditas, mi iPot, mi libreta, y pensaba......"que chinita tan práctica,.... ella y su bolsita".
Por un momento me levanté por que estaba cansada de estar sentada y el aire acondicionado me había enfriado, por el largo tiempo que llevaba en esa sala, lo que aproveche para comer un chocolate y tratar de calentarme un poco.
Luego de un rato regrese a mi lugar y vi que estaba ocupado por "la chinita"; que dicho sea, ese lugar era muy cómodo pues estaba junto a una columna y vi que la joven dormía apoyando su cabeza en la columna.
Busqué otro asiento y luego de hubicarme me comí otro bombón para calentarme del frío del acondicionado, y ya tenía casi cinco horas de espera.
Junto a mi se sentó una señora mayor, que se puso a arreglar su maletín de mano, acomodó unos paquetes; pone unos paquetitos, que tenía en los bolsillos laterales del maletín, en una bolsa que sacó de su cartera, es una bolsa plástica, de esas que hacen bulla, acomoda en ella los paquetitos y los pone en el maletín de mano, pero de tanto mover la bolsa arma un BULLÓN, que daba ganas de decirle....."ya calla con eso carambas".
Luego pasa a arreglar su cartera, pone sus cosméticos, que al parecer los tenía sueltos, en una carterita, luego saca un peine y se da una arregladita y termina pintándose los labios.
Y acá no acaba, .....alguien la llama a su celular y saca el porta cosméticos, los documentos, el estuche de anteojos, y otras cosas mas ....y al fin el celular, y se mete una conversa como de 20 minutos.
¿Quién la llamó?......eso no se .
Hacen el llamado de los pasajeros con destino a Santiago y la señora se va.
Me doy cuenta que muchas miradas la siguen, algunas con una sonrisa. También veo que algunas personas me miran.....pero yo sigo escribiendo.
Esto es patentito,....¿les gustó?
Hasta la próxima, un abrazo.
Periquita
Mirando el rostro de la gente se puede saber si están pasando por un momento alegre, y este podría ser por el viaje que van a realizar, por el reencontrarse con la familia, amigos o seres queridos que van a hacer grata su estadía; a lo mejor es una fuga amorosa.
Otros rostros muestran preocupación, que podría ser por que es su primer viaje en avión, o están yendo a un lugar nuevo e incierto; o por que están pensando en lo ya gastado y lo que falta por gastar.
Hay otros rostros no muy expresivos, y esos me dan un poco de risa por que te puedes imaginar una y mil historias.
Después de observar un buen rato a la gente que veía a mi alrededor, y hacer algunas anotaciones, junto a mi se sentó una joven de aspecto asiático, o sea "una chinita".
Esta chica me llamó mucho la atención, no solo por lo que era joven y viajaba sola, sino por que en vez de cartera llevaba una bolsa de papel , como esas bolsas para regalo, solo que esta bolsa era marrón. Al rato saca de ella un celular y se pone a mandar mensajes, de reojo la miraba y veía que sonreía.
Yo tenía mi cartera, un maletín con rueditas, mi iPot, mi libreta, y pensaba......"que chinita tan práctica,.... ella y su bolsita".
Por un momento me levanté por que estaba cansada de estar sentada y el aire acondicionado me había enfriado, por el largo tiempo que llevaba en esa sala, lo que aproveche para comer un chocolate y tratar de calentarme un poco.
Luego de un rato regrese a mi lugar y vi que estaba ocupado por "la chinita"; que dicho sea, ese lugar era muy cómodo pues estaba junto a una columna y vi que la joven dormía apoyando su cabeza en la columna.
Busqué otro asiento y luego de hubicarme me comí otro bombón para calentarme del frío del acondicionado, y ya tenía casi cinco horas de espera.
Junto a mi se sentó una señora mayor, que se puso a arreglar su maletín de mano, acomodó unos paquetes; pone unos paquetitos, que tenía en los bolsillos laterales del maletín, en una bolsa que sacó de su cartera, es una bolsa plástica, de esas que hacen bulla, acomoda en ella los paquetitos y los pone en el maletín de mano, pero de tanto mover la bolsa arma un BULLÓN, que daba ganas de decirle....."ya calla con eso carambas".
Luego pasa a arreglar su cartera, pone sus cosméticos, que al parecer los tenía sueltos, en una carterita, luego saca un peine y se da una arregladita y termina pintándose los labios.
Y acá no acaba, .....alguien la llama a su celular y saca el porta cosméticos, los documentos, el estuche de anteojos, y otras cosas mas ....y al fin el celular, y se mete una conversa como de 20 minutos.
¿Quién la llamó?......eso no se .
Hacen el llamado de los pasajeros con destino a Santiago y la señora se va.
Me doy cuenta que muchas miradas la siguen, algunas con una sonrisa. También veo que algunas personas me miran.....pero yo sigo escribiendo.
Esto es patentito,....¿les gustó?
Hasta la próxima, un abrazo.
Periquita
viernes, 15 de febrero de 2013
Palabras antiguas en historia nueva.
En la entrada anterior les contaba que había escuchado un programa radial que trataba sobre palabras antiguas y que hoy ya no se usan.
Hoy quiero contarles sobre ese programa que me pareció muy interesante.
El programa N° 137 de "Palabra del Perú" trató sobre: Peruanismos del siglo XIX, y tuvo entre sus invitados al lexicólogo Sr. Marco Ferrell Ramirez, el cual presentó unas palabras que ya no se usan, pero que un siglo atrás eran parte de nuestro hablar cotidiano.
Como soy Periquita, me dio ganas de escribir una historia usando algunas de las palabras descritas en ese programa y a ver si hoy se entiende.
CUMPLEAÑOS DE BLANQUITA
Estaba mi amiga Blanquita, la AMARCIGADITA, la tercera de cinco hermanas, alistándose para su gran noche.
Si, era el día de su 18 cumpleaños y sus padres habían dado permiso para que se celebrara, después de mucho batallar de las hermanas que eran las mas entusiastas e interesadas para que se haga, pues Blanquita no mostraba mucho interés por una fiesta de cumpleaños.
En la cocina se estaban preparando ricas viandas; el infaltable arroz con pato como plato de fondo; tamalitos verdes con salsa criolla, yuquitas fritas, pastel de papa recién horneado, y otras delicias que hacían las muchachas de la cocina, bajo la dirección de Doña Martha, mamá de Blanquita, y la tía Nelly especialista también en dulces y cosas ricas; ella tuvo a su cargo la elaboración de la torta de cumpleaños, los alfajores, relámpagos y las PEPELMAS que pidió Marthita, hermana mayor de Blanquita, y quien junto con las primas habían preparado los mensajitos ya tradicionales y hechos con doble intención.
Mientras en el cuarto de Blanquita, ésta se seguía acicalando con la asesoría de sus hermanas: Marthita, Rosa, Carmen y sus primas: Josefina y Catalina, hijas de la tía Nelly, y que se habían dado cita desde temprano para aleccionar, animar y maquillar a la cumpleañera.
....."Animo primita,....hoy es tu fiesta y tienes que poner una cara mas alegre,......mira que van a venir muchos jóvenes interesantes,.....y a lo mejor hoy consigues tu PERCUNCHANTE"
A lo que todas las mujeres que se encontraban en el dormitorio de Blanquita empezaron a reírse a COQUINOS, y mas lo hicieron cuando entró la menor de las hermanas, Laurita, una linda niña de nueve años, compinche de Blanquita, que muy resuelta preguntó.....".¿por qué te has pintado así?.....parece que has salido de un circo,.....así no me gustas."
Blanquita, más enojada dijo:...."ustedes están felices por que seguro han invitado a sus amigos, que no son más que un montón de VOLANTUSOS", y dirigiéndose a Marthita y Josefina les dijo: "y claro, ustedes son las mas afanosas de que se celebre mi cumpleaños para verse con sus GARIFOS".
Y mirándose al espejo les dijo a sus primas:...."yo no me voy a poner este vestido y quitenme este maquillaje que paresco una CHUCHUMECA,.....mejor me arreglo yo sola .....y que se sepa que lo hago por que el gasto ya fue hecho".
Llegó la noche, 8 pm hora en punto, y los invitados iban llegando, el banquete puesto en la mesa, los tragos servidos en finas copas y vasos eran pasados por mozos elegantemente vestidos, y los invitados iban sirviéndose, calentándose por el licor y animándose por la buena música que ya se escuchaba.
A un lado del salón se encontraban Don Francisco padre de Blanquita, y Don Armando esposo de la tía Nelly, a lo que este comentó:...."Pancho, tengo la corazonada que esta va a ser una jarana de CONSONDOLÍ.....y me voy a tomar otra copita por que esto SE PONE EN FA".
Entre los invitados se encontraba el INDEFINIDO Don José Carmona, que era un MACUCO personaje, muy amigo de la familia, y dirigiéndose a Don Francisco le dice:...."oiga querido amigo, lo felicito por esta hermosa fiesta, pero he estado observando a los invitados, y por mi experiencia he visto a un VENTICUATRINO,......así que hay que tener mucho cuidado y no se preocupe usted que yo voy a estar vigilante".
Y como todos lo esperaban, el cumpleaños de Blanquita fue todo un éxito, viejos y jóvenes, o sea todos se divertieron, se comió y bebió muy rico, la música fue de lo mejor, y se cumplieron los vaticinios de las primas, y este acontecimiento fue recordado por mucho tiempo.
Para entender mejor esta historia voy a poner las palabras viejas con el respectivo significado, según lo señalado por el lexicólogo Sr. Marco Ferrell Ramirez.
AMARCIGADITA : Persona oscura o trigueña, entre los blancos la persona más oscura
COQUINOS: Reírse a coquinos: reírse a carcajadas, morirse de risa.
CONSONDOLÍ: Jarana de consondolí, jarana de rompe y raja, criollas.
PONERSE EN FA: Fiesta familiar con música y baile.
PEPELMAS: Dulces pequeños de forma cuadrada con mensajitos.
PERCUNCHANTE: Enamorado, pretendiente o galán. En femenino: LA PERCUNCHA.
VENTICUATRINO: Vago o delincuente pero no cogido infraganti.
VOLANTUSOS: Vagos o tontos, personas cambiante, también un veleta.
GARIFO: Vago
CHUCHUMECA: Persona llamativa, muy arreglada; prostituta.
MACUCO: Persona mayor.
INDEFINIDO: Militar que ya no está en actividad o que está por dejar de serlo.
Hasta otro día.
Periquita.
Hoy quiero contarles sobre ese programa que me pareció muy interesante.
El programa N° 137 de "Palabra del Perú" trató sobre: Peruanismos del siglo XIX, y tuvo entre sus invitados al lexicólogo Sr. Marco Ferrell Ramirez, el cual presentó unas palabras que ya no se usan, pero que un siglo atrás eran parte de nuestro hablar cotidiano.
Como soy Periquita, me dio ganas de escribir una historia usando algunas de las palabras descritas en ese programa y a ver si hoy se entiende.
CUMPLEAÑOS DE BLANQUITA
Estaba mi amiga Blanquita, la AMARCIGADITA, la tercera de cinco hermanas, alistándose para su gran noche.
Si, era el día de su 18 cumpleaños y sus padres habían dado permiso para que se celebrara, después de mucho batallar de las hermanas que eran las mas entusiastas e interesadas para que se haga, pues Blanquita no mostraba mucho interés por una fiesta de cumpleaños.
En la cocina se estaban preparando ricas viandas; el infaltable arroz con pato como plato de fondo; tamalitos verdes con salsa criolla, yuquitas fritas, pastel de papa recién horneado, y otras delicias que hacían las muchachas de la cocina, bajo la dirección de Doña Martha, mamá de Blanquita, y la tía Nelly especialista también en dulces y cosas ricas; ella tuvo a su cargo la elaboración de la torta de cumpleaños, los alfajores, relámpagos y las PEPELMAS que pidió Marthita, hermana mayor de Blanquita, y quien junto con las primas habían preparado los mensajitos ya tradicionales y hechos con doble intención.
Mientras en el cuarto de Blanquita, ésta se seguía acicalando con la asesoría de sus hermanas: Marthita, Rosa, Carmen y sus primas: Josefina y Catalina, hijas de la tía Nelly, y que se habían dado cita desde temprano para aleccionar, animar y maquillar a la cumpleañera.
....."Animo primita,....hoy es tu fiesta y tienes que poner una cara mas alegre,......mira que van a venir muchos jóvenes interesantes,.....y a lo mejor hoy consigues tu PERCUNCHANTE"
A lo que todas las mujeres que se encontraban en el dormitorio de Blanquita empezaron a reírse a COQUINOS, y mas lo hicieron cuando entró la menor de las hermanas, Laurita, una linda niña de nueve años, compinche de Blanquita, que muy resuelta preguntó.....".¿por qué te has pintado así?.....parece que has salido de un circo,.....así no me gustas."
Blanquita, más enojada dijo:...."ustedes están felices por que seguro han invitado a sus amigos, que no son más que un montón de VOLANTUSOS", y dirigiéndose a Marthita y Josefina les dijo: "y claro, ustedes son las mas afanosas de que se celebre mi cumpleaños para verse con sus GARIFOS".
Y mirándose al espejo les dijo a sus primas:...."yo no me voy a poner este vestido y quitenme este maquillaje que paresco una CHUCHUMECA,.....mejor me arreglo yo sola .....y que se sepa que lo hago por que el gasto ya fue hecho".
Llegó la noche, 8 pm hora en punto, y los invitados iban llegando, el banquete puesto en la mesa, los tragos servidos en finas copas y vasos eran pasados por mozos elegantemente vestidos, y los invitados iban sirviéndose, calentándose por el licor y animándose por la buena música que ya se escuchaba.
A un lado del salón se encontraban Don Francisco padre de Blanquita, y Don Armando esposo de la tía Nelly, a lo que este comentó:...."Pancho, tengo la corazonada que esta va a ser una jarana de CONSONDOLÍ.....y me voy a tomar otra copita por que esto SE PONE EN FA".
Entre los invitados se encontraba el INDEFINIDO Don José Carmona, que era un MACUCO personaje, muy amigo de la familia, y dirigiéndose a Don Francisco le dice:...."oiga querido amigo, lo felicito por esta hermosa fiesta, pero he estado observando a los invitados, y por mi experiencia he visto a un VENTICUATRINO,......así que hay que tener mucho cuidado y no se preocupe usted que yo voy a estar vigilante".
Y como todos lo esperaban, el cumpleaños de Blanquita fue todo un éxito, viejos y jóvenes, o sea todos se divertieron, se comió y bebió muy rico, la música fue de lo mejor, y se cumplieron los vaticinios de las primas, y este acontecimiento fue recordado por mucho tiempo.
Para entender mejor esta historia voy a poner las palabras viejas con el respectivo significado, según lo señalado por el lexicólogo Sr. Marco Ferrell Ramirez.
AMARCIGADITA : Persona oscura o trigueña, entre los blancos la persona más oscura
COQUINOS: Reírse a coquinos: reírse a carcajadas, morirse de risa.
CONSONDOLÍ: Jarana de consondolí, jarana de rompe y raja, criollas.
PONERSE EN FA: Fiesta familiar con música y baile.
PEPELMAS: Dulces pequeños de forma cuadrada con mensajitos.
PERCUNCHANTE: Enamorado, pretendiente o galán. En femenino: LA PERCUNCHA.
VENTICUATRINO: Vago o delincuente pero no cogido infraganti.
VOLANTUSOS: Vagos o tontos, personas cambiante, también un veleta.
GARIFO: Vago
CHUCHUMECA: Persona llamativa, muy arreglada; prostituta.
MACUCO: Persona mayor.
INDEFINIDO: Militar que ya no está en actividad o que está por dejar de serlo.
Hasta otro día.
Periquita.
martes, 12 de febrero de 2013
¿ QUÉ COSAS ....NO ?
Hace unos días escuchaba un programa radial sobre palabras que ya no se usan o "palabras antiguas", muy interesante por cierto.
Entre las palabras mencionadas hubo una que ya la había escuchado, y me hizo recordar las circunstancias en las que la escuché.
Yo tendría entre 9 o 10 años y estaba en el balcón de la casa de mi tía Angélica, y ella conversaba con la tía Carmen de diferentes cosas; cuando a lo lejos ven venir a una mujer de mediana edad, un poco mas joven que ellas, y la tía Carmen dice..."mira ahí viene la Irma, que vestido tan colorido, a donde se irá tan arreglada"; a lo que mi otra tía contesta...." a donde sino pues,....esta está cada día mas chuchumeca".
Esa palabra "Chuchumeca" se me quedó grabada en el cerebro como mugre en pie de loco.
Pasó el tiempo y un día escuche la conversación de mi papá con un amigo, no se bien cual era el tema de su conversa, pero oí que mi papá le decía......"seguro se ha roto la chumacera".
Ahí entró mi confusión....¿era chumacera o chuchumeca?????.
Puse atención a la conversa, y mi papá le explicaba a su amigo que por el uso y los años también se rompe la chumacera, no importando el tipo de material.
Asuu!! dije yo, ....".Se rompió la Irma."
Para aclarar mi confusión, busqué a mi tía Angélica y le pregunté....."qué es una chumacera??", ella me dijo....."eso pregúntale a tu papá, el sabe bien de estas cosas"
Que cara pondría yo que agregó....."son cosas que saben los mecánicos".
Esto me confundió más.
Pero como no me iba a quedar con las ganas, y pensaba que si le preguntaba a mi papá este se iba a enojar por la pregunta y por eso de..."no se escucha las conversaciones de los grandes"; preferí decirle a mi tía....."se rompió la chumacera de la Irma??", ella me miró media sonriente y me dijo....."no se". A lo que agregué......."tu y mi tía Carmen hablaban de su amiga Irma, esa señora que vive en la otra cuadra"......a lo que mi tía me dijo y muy fuerte....."¡ no es mi amiga!" y paso seguido......" ¡y no es chumacera sino chuchumeca, o sea PUTA!"..... y soltó una gran carcajada.
¿ Qué cosas no?
Espero que les haya gustado esta historia, buenas noches.
Periquita.
Entre las palabras mencionadas hubo una que ya la había escuchado, y me hizo recordar las circunstancias en las que la escuché.
Yo tendría entre 9 o 10 años y estaba en el balcón de la casa de mi tía Angélica, y ella conversaba con la tía Carmen de diferentes cosas; cuando a lo lejos ven venir a una mujer de mediana edad, un poco mas joven que ellas, y la tía Carmen dice..."mira ahí viene la Irma, que vestido tan colorido, a donde se irá tan arreglada"; a lo que mi otra tía contesta...." a donde sino pues,....esta está cada día mas chuchumeca".
Esa palabra "Chuchumeca" se me quedó grabada en el cerebro como mugre en pie de loco.
Pasó el tiempo y un día escuche la conversación de mi papá con un amigo, no se bien cual era el tema de su conversa, pero oí que mi papá le decía......"seguro se ha roto la chumacera".
Ahí entró mi confusión....¿era chumacera o chuchumeca?????.
Puse atención a la conversa, y mi papá le explicaba a su amigo que por el uso y los años también se rompe la chumacera, no importando el tipo de material.
Asuu!! dije yo, ....".Se rompió la Irma."
Para aclarar mi confusión, busqué a mi tía Angélica y le pregunté....."qué es una chumacera??", ella me dijo....."eso pregúntale a tu papá, el sabe bien de estas cosas"
Que cara pondría yo que agregó....."son cosas que saben los mecánicos".
Esto me confundió más.
Pero como no me iba a quedar con las ganas, y pensaba que si le preguntaba a mi papá este se iba a enojar por la pregunta y por eso de..."no se escucha las conversaciones de los grandes"; preferí decirle a mi tía....."se rompió la chumacera de la Irma??", ella me miró media sonriente y me dijo....."no se". A lo que agregué......."tu y mi tía Carmen hablaban de su amiga Irma, esa señora que vive en la otra cuadra"......a lo que mi tía me dijo y muy fuerte....."¡ no es mi amiga!" y paso seguido......" ¡y no es chumacera sino chuchumeca, o sea PUTA!"..... y soltó una gran carcajada.
¿ Qué cosas no?
Espero que les haya gustado esta historia, buenas noches.
Periquita.
lunes, 28 de enero de 2013
Mi primo Lolo
Siguiendo con mis relatos, hoy quiero contarles de mi primo Lolo, "MI INFORMANTE".
Lolo y la bisabuela Zoila
Así es. Muchas de las historias ya contadas sobre mis antepasados recogen el aporte de Lolo.
El vivió con nuestra abuela María y bisabuela Zoila y participó en gran parte de las tertulias que se daban en la familia.
Como bien dice Lolo, antes no había Tv. y la radio se escuchaba durante el día; llegada la noche la familia se juntaba a conversar, a recordar algún hecho familiar, a contar historias y no faltaban las "terroríficas" o de "penas"; también se daban los "rajes" de los políticos, vecinos o algún familiar que andaba en "malos pasos".
Lolo es nuestro primo mayor, el nació en Lima por el año 1936, fue un ´joven muy estudioso, estudió en el colegio Lima San Carlos, le gustaba la electrónica, la música, y fue hábil tocando el bongó. Vivió gran parte de su vida en el centro de Lima.
En esta foto está Lolo y su mamá, la tía Angélica.
Lolo tuvo un hermano, Víctor, pero este murió a los pocos años de nacido, practicamente Lolo fue hijo único.
Se casó con su gran amor Matilde, pero su matrimonio se terminó al cabo de algunos años, nunca tuvo hijos.
Al separarse de Mati, se fue a vivir nuevamente con su madre, a quien acompañó, sirvió y cuidó hasta que ésta murió.
A Lolo le gustaba mucho la música y una de sus favoritas era La Sonora Matancera con todos sus cantantes famosos, también le gustaba la música romántica con Los Panchos a la cabeza.
Le gustaba escuchar Radio Lima, donde presentaban un espacio de la Sonora matancera y el acompañaba tocando el bongó con mucha destreza.
Con los años le agarró pasión a la poesía y ha escrito algunos poemas, "cuartetas" como el los llama.
A mi papá, su tío Pedro, a quien admiraba mucho, le ha escrito algunas cuartetas y hoy se las muestro. Estos poemas o cuartetas los hacía con mucha facilidad, un día que vino a visitarme escribió algunas y le ofrecí ponerlas en este Blog para que puedan conocerlas.
Cuartetas dedicadas a su tío Pedro:
No puedo decir que te conocí
si no que te conozco.
Y todo lo que de ti aprendí
cada día más lo reconozco.
No creo que alguien te olvide
ni que nadie nada te merezca.
Eres el que da cuando se pide
y hace que tu enseñanza crezca.
Otras Cuartetas:
1.
Soy el que siempre te espera
el que a ti nada te importa
el que por ti mi vida diera
y esta soledad no soporta.
Soy el que nunca me ves
aunque me estés mirando
I el día que un beso me des
será que estoy soñando.
2.
Que la luz se termine
y que lleguen las sombras
Que no sepa que yo vine
ni sepas que a mi me nombras.
Que vuelva a estar muerto
como antes de conocerte
Que no te vea nunca despierto
solo dormido quiero verte.
3.
Voy a olvidar un sueño mío
para que se pueda cumplir
Y en el cual siempre confío
que me quieras elegir.
Voy a mirar al azul cielo
cada noche una estrella
que se paresca mucho a ti
en lo buena y muy bella.
Voy a mirarme a mi mismo
para ver si te merezco
Y rezar con gran optimismo
diciéndote que también sueño despierto.
4.
Que los pasos de la vida
retrocedan al pasado
Y tu que eres la elegida
también me hallas amado.
Que el tiempo sin medida
para siempre desaparezca
Y que sea lo que yo pida
que tu amor me pertenezca.
Que no suenen las campanas
para que no acallen mi amor
Y que mis oraciones lejanas
sean escuchadas siempre sin dolor.
5.
Antes de nacer escogí la vida
solo para poder a ti conocerte
Perdóname que ahora solo pida
para olvidarte la muerte.
Que en el fondo de la nada
exista al fin el olvido
Y que estés siempre alejada
a Dios solo rápido pido.
Que del amor no se hable
para poder así yo desterrarlo
del corazón siempre estable
y tu mirar rápido alejarlo.
Estos son algunos de los versos que me dio Lolo, que a lo mejor reflejan sus penas de amor, sus recuerdos, y han sido hechos para curar sus heridas y poder mantener su "corazón siempre estable".
Gracias primo por tus aportes.
Gracias a mis lectores y hasta la próxima
Periquita.
Lolo y la bisabuela Zoila
Así es. Muchas de las historias ya contadas sobre mis antepasados recogen el aporte de Lolo.
El vivió con nuestra abuela María y bisabuela Zoila y participó en gran parte de las tertulias que se daban en la familia.
Como bien dice Lolo, antes no había Tv. y la radio se escuchaba durante el día; llegada la noche la familia se juntaba a conversar, a recordar algún hecho familiar, a contar historias y no faltaban las "terroríficas" o de "penas"; también se daban los "rajes" de los políticos, vecinos o algún familiar que andaba en "malos pasos".
Lolo es nuestro primo mayor, el nació en Lima por el año 1936, fue un ´joven muy estudioso, estudió en el colegio Lima San Carlos, le gustaba la electrónica, la música, y fue hábil tocando el bongó. Vivió gran parte de su vida en el centro de Lima.
En esta foto está Lolo y su mamá, la tía Angélica.
Lolo tuvo un hermano, Víctor, pero este murió a los pocos años de nacido, practicamente Lolo fue hijo único.
Se casó con su gran amor Matilde, pero su matrimonio se terminó al cabo de algunos años, nunca tuvo hijos.
Al separarse de Mati, se fue a vivir nuevamente con su madre, a quien acompañó, sirvió y cuidó hasta que ésta murió.
A Lolo le gustaba mucho la música y una de sus favoritas era La Sonora Matancera con todos sus cantantes famosos, también le gustaba la música romántica con Los Panchos a la cabeza.
Le gustaba escuchar Radio Lima, donde presentaban un espacio de la Sonora matancera y el acompañaba tocando el bongó con mucha destreza.
Con los años le agarró pasión a la poesía y ha escrito algunos poemas, "cuartetas" como el los llama.
A mi papá, su tío Pedro, a quien admiraba mucho, le ha escrito algunas cuartetas y hoy se las muestro. Estos poemas o cuartetas los hacía con mucha facilidad, un día que vino a visitarme escribió algunas y le ofrecí ponerlas en este Blog para que puedan conocerlas.
Cuartetas dedicadas a su tío Pedro:
No puedo decir que te conocí
si no que te conozco.
Y todo lo que de ti aprendí
cada día más lo reconozco.
No creo que alguien te olvide
ni que nadie nada te merezca.
Eres el que da cuando se pide
y hace que tu enseñanza crezca.
Otras Cuartetas:
1.
Soy el que siempre te espera
el que a ti nada te importa
el que por ti mi vida diera
y esta soledad no soporta.
Soy el que nunca me ves
aunque me estés mirando
I el día que un beso me des
será que estoy soñando.
2.
Que la luz se termine
y que lleguen las sombras
Que no sepa que yo vine
ni sepas que a mi me nombras.
Que vuelva a estar muerto
como antes de conocerte
Que no te vea nunca despierto
solo dormido quiero verte.
3.
Voy a olvidar un sueño mío
para que se pueda cumplir
Y en el cual siempre confío
que me quieras elegir.
Voy a mirar al azul cielo
cada noche una estrella
que se paresca mucho a ti
en lo buena y muy bella.
Voy a mirarme a mi mismo
para ver si te merezco
Y rezar con gran optimismo
diciéndote que también sueño despierto.
4.
Que los pasos de la vida
retrocedan al pasado
Y tu que eres la elegida
también me hallas amado.
Que el tiempo sin medida
para siempre desaparezca
Y que sea lo que yo pida
que tu amor me pertenezca.
Que no suenen las campanas
para que no acallen mi amor
Y que mis oraciones lejanas
sean escuchadas siempre sin dolor.
5.
Antes de nacer escogí la vida
solo para poder a ti conocerte
Perdóname que ahora solo pida
para olvidarte la muerte.
Que en el fondo de la nada
exista al fin el olvido
Y que estés siempre alejada
a Dios solo rápido pido.
Que del amor no se hable
para poder así yo desterrarlo
del corazón siempre estable
y tu mirar rápido alejarlo.
Estos son algunos de los versos que me dio Lolo, que a lo mejor reflejan sus penas de amor, sus recuerdos, y han sido hechos para curar sus heridas y poder mantener su "corazón siempre estable".
Gracias primo por tus aportes.
Gracias a mis lectores y hasta la próxima
Periquita.
domingo, 27 de enero de 2013
De Regreso
Holaaaaaaaaaa, ya llegué, estoy de regreso después de haber pasado unas lindas vacaciones en Belo Horizonte, Brasil, visitando a mi querido hermano Pedro y su linda familia.
Mas adelante les contaré de ellos, por eso ahora los menciono así de refilón.
También les hablaré de la buena Cira y de las mascotas.
Hoy solo quiero decirles que he extrañado mucho esos momentos en que me metía en mis recuerdos y con mucho cariño les contaba algo de ellos.
Pero ya tengo las pilas cargadas y les voy a seguir contando e ilustrando con algunas fotos que he encontrado.
Con mi hermano he podido recordar algunas cosas vividas y he tomado nota para contárselas.
Vista panoramica de Belo Horizonte - Brasil
Bueno por ahora les diré que pasé unas fiestas de fin de año diferentes, pero muy satisfactorias para mi.
Entrada al museo de Inhotim.
He disfrutado del paisaje, todo verde, la lluvia fuerte, igual que el calor y los mosquitos.
He conocido a algunas personas, amigos de la familia, gente muy simpática que me han hecho sentir bien.
Mural en el museo.
He ido al Zoo, al jardín botánico, a la UFMG; a Inhotim que es un museo de arte contemporáneo, en medio de un gran jardín con plantas y flores exóticas, viveros, y lagunas hermosas, y varios restaurantes, y galerías. También he ido a cuanto supermercado hay y al famoso Mercado Central, donde también se vende artesanía y cosas muy interesantes. Hemos ido a comer fuera, donde he podido apreciar y disfrutar de la comida Minera, o sea de Minas Geraes.
Otra vista panoramica de Belo Horizonte.
Les cuento que he comido rico, tan rico que ya subí 4 kilos en un mes ayyyyyyyyyy y ahora???, estoy pensando que hacer para bajarlos asi de rápido, los helados, los bolos, la farofa, el pavo que nos empujamos en Navidad, el salmón con almendras de año nuevo, los quesos canasta, la geléia de pimienta que te abría el apetito como mierrrrr, los frejoles negros de casi todos los días, el pan de queso, riquísimo hecho por mi hermano, los macarrones, el café con galletitas de las tardes, los sucos de mango, piña, ciruela, naranja y las vitaminas que preparaba todas las noches mi cuña, que eran jugos de frutas con leche ayyyyyy y su pancito más, con queso o jamón o ambos, y ni hablar de los capuchinos, ya no ya.
Riquísima torta de Sobremesa.
Y las sobremesas, o sea los postres, no faltaban los chocolates, los besos de moza, galletitas con manjar, helados con queso riquísimo, y su cafecito.
Bueno no sigo por que me está dando hambre.
Mañana les sigo contando nuevas historias, un beso.
Periquita
Mas adelante les contaré de ellos, por eso ahora los menciono así de refilón.
También les hablaré de la buena Cira y de las mascotas.
Hoy solo quiero decirles que he extrañado mucho esos momentos en que me metía en mis recuerdos y con mucho cariño les contaba algo de ellos.
Pero ya tengo las pilas cargadas y les voy a seguir contando e ilustrando con algunas fotos que he encontrado.
Con mi hermano he podido recordar algunas cosas vividas y he tomado nota para contárselas.
Vista panoramica de Belo Horizonte - Brasil
Bueno por ahora les diré que pasé unas fiestas de fin de año diferentes, pero muy satisfactorias para mi.
Entrada al museo de Inhotim.
He disfrutado del paisaje, todo verde, la lluvia fuerte, igual que el calor y los mosquitos.
He conocido a algunas personas, amigos de la familia, gente muy simpática que me han hecho sentir bien.
Mural en el museo.
He ido al Zoo, al jardín botánico, a la UFMG; a Inhotim que es un museo de arte contemporáneo, en medio de un gran jardín con plantas y flores exóticas, viveros, y lagunas hermosas, y varios restaurantes, y galerías. También he ido a cuanto supermercado hay y al famoso Mercado Central, donde también se vende artesanía y cosas muy interesantes. Hemos ido a comer fuera, donde he podido apreciar y disfrutar de la comida Minera, o sea de Minas Geraes.
Otra vista panoramica de Belo Horizonte.
Les cuento que he comido rico, tan rico que ya subí 4 kilos en un mes ayyyyyyyyyy y ahora???, estoy pensando que hacer para bajarlos asi de rápido, los helados, los bolos, la farofa, el pavo que nos empujamos en Navidad, el salmón con almendras de año nuevo, los quesos canasta, la geléia de pimienta que te abría el apetito como mierrrrr, los frejoles negros de casi todos los días, el pan de queso, riquísimo hecho por mi hermano, los macarrones, el café con galletitas de las tardes, los sucos de mango, piña, ciruela, naranja y las vitaminas que preparaba todas las noches mi cuña, que eran jugos de frutas con leche ayyyyyy y su pancito más, con queso o jamón o ambos, y ni hablar de los capuchinos, ya no ya.
Riquísima torta de Sobremesa.
Y las sobremesas, o sea los postres, no faltaban los chocolates, los besos de moza, galletitas con manjar, helados con queso riquísimo, y su cafecito.
Bueno no sigo por que me está dando hambre.
Mañana les sigo contando nuevas historias, un beso.
Periquita
viernes, 7 de diciembre de 2012
Mis Navidades
Les quiero mostrar el Nacimiento que he hecho para este año, y contarles como celebramos la Navidad y el Año Nuevo en mi familia.
La Navidad siempre ha sido una fiesta muy importante en nuestra familia, cada año la hemos esperado con mucho entusiasmo y alegría inculcada por nuestros padres.
Nunca ha faltado el Pesebre y hacíamos un cerrito con muchos animales y figuras que simulaban un pueblo habitado.
Recuerdo que mi papá hizo una casita de madera muy bonita con techo a dos aguas y ahí poníamos nuestro primer misterio que era pequeño y tenía muchos carneritos, y diferentes figuras de animales y personas. Con tres semanas de anticipación poníamos trigo en unas macetitas y para Navidad ya estaba crecido.
Con papel pintado hacíamos un cerro, tratando de que este estuviera sobre la casita y lo llenábamos con animalitos y figuras, simulando un cerro habitado, con una estrella de madera con escarcha que mi papá nos hacía, y que hasta ahora existe y cada año la pongo en el Nacimiento.
Con el pasar del tiempo la casita se picó, y el misterio creció, pues mi mamá compró uno mas grande, igualmente se aumentaron nuevas lucesitas y el cerrito también creció, y ya no usamos el trigo por que con el calor que hace en diciembre se abomba y apesta y vienen mosquitos.
Cada año hago el nacimiento de diferentes maneras, unas veces simulo una cueva, otras forro una caja y hago una casita, otras pongo el pesebre delante del cerrito, como el que he hecho esta vez, lo importante es tener presente la fecha, el Nacimiento de Nuestro Señor Jesús.
También hacemos el árbol, para colocar a su sombra los regalos que a las 12 de la noche nos entregamos o intercambiamos entre los que celebramos en la casa esta fiesta de Navidad.
Recuerdo que nuestro primer árbol lo hizo mi papá de madera torneada, era un arbolito de casi un metro de alto, hecho de palitos que mi mamá los forraba con papel de celofán y luego nosotros colocábamos pequeñas figuritas de angelitos, bombitas navideñas y las infaltables luces, que eran unos foquitos muy bonitos con formas de muñecos de nieve, Papá Noel, estrellitas, casitas, en fin luces muy bonitas que hora no se ven.
Con el tiempo el árbol también cambió, tuvimos uno muy lindo y grande de aluminio, de un lindo color plata al que no se le podían poner luces por lo peligroso, lo adornábamos con muchas bombitas de vidrio de colores y a los pies colocábamos los regalos.
Luego tuvimos un gran árbol de casi 2 metros, verde, simulaba a un gran pino y es el árbol que hasta ahora nos acompaña.
La cena también ha ido cambiando, cuando eramos chicos me acuerdo que mi mamá preparaba un gran asado de carne con puré de papas, puré de manzanas, tamales, chicharrones y el clásico panetón y chocolate que a mi mamá le salía riquísimo.
Luego se cambió el asado por la pierna de chancho.
Con el pasar del tiempo y vino el famoso pavo al horno. Recuerdo que con dos meses de anticipación a la fecha de Navidad, mi papá compraba un gran pavo que lo sobre alimentaba con nueces y buena comida para cebarlo y llegada su hora mi papá se encerraba para que nosotros no viéramos el sacrificio del pobre pavo, al cual le daba pisco para hacer menos doloroso su sacrificio.
Mi mamá preparaba el pavo al horno con un rico relleno de carne con pasas y manzanas. También hacia su famosa ensalada de manzanas, con papa, apio, pasas. Haciéndose ya tradicional el pavo en nuestras cenas de Navidad.
Los regalos de navidad eran otra tradición en nuestra familia. Recuerdo que cuando eramos chicos nos acostábamos temprano para esperar la llegada de Papá Noel, que llegaba con los regalos a las 12 de la noche, hora en que nuestros padres nos despertaban par que viéramos nuestros regalos que nos había dejado "Santa".
La ilusión nunca nos faltó, tanto mi mamá como mi papá nos la fomentaban y esto también se lo hemos transmitido a nuestros hijos, inculcándoles la ilusión y el entusiasmo en estas fiestas.
Los "Años Nuevos" los recibíamos con una gran cena como la de Navidad, quemábamos muchos cohetes y algunas veces hacíamos un muñeco que lo quemábamos en la puerta de la casa, se comían las uvas a las 12 de la noche , nos poníamos el calzón amarillo, y recibíamos las 12 en la puerta de la casa con nuestra copa de Champán y mucha música y a bailar se ha dicho.
Mi hermana Gloria se encargaba de la "Chamanería", ella hacía unas bolsitas con lentejas, arroz y unas monedas que nos daba a cada uno de nosotros para guardarlas en los bolsillos o cartera, para que no falte la plata ni la comida.
También bendecía la casa, el mismo 31 y ponía muchas flores amarillas, y ruda.
Como anécdota quiero contarles que, como a mi mamá siempre la ha gustado la cocina y la repostería, para una Navidad preparó un panetón que le salió estupendo, solo que se olvidó de ponerle el azúcar, o sea que le salió pan de pasas, con ese acontecimiento nos reímos mucho y siempre lo recordamos.
Otra anécdota fue la vez que vino un amigo, Antonio Maldonado, a la casa y mi mamá le invitó tamales que había preparado, estaban riquísimos, y este amigo la convenció a que preparara tamales para venderle a algunos profesores de la universidad donde yo estudiaba.
Así fue y nos pasamos dos días trabajando a full vísperas de Navidad, pues el pedido había sido grande y se vendieron todos los tamales con los respectivos halagos por lo rico que salieron.
Algo que no olvidaré es que la última cosa que hice junto con mi mamá, y fue desarmar el nacimiento, mi mamá limpiaba y envolvía en papel cada una de las piezas que le iba alcanzando, esto fue un 15 de enero de 1993, mi mamá falleció a la primera hora del 17. Por eso las Navidades y en especial armar el Nacimiento es algo muy importante para mi, por todos los recuerdos que guardo en mi mente y en mi corazón.
Espero que les haya gustado esta historia.
Periquita.
La Navidad siempre ha sido una fiesta muy importante en nuestra familia, cada año la hemos esperado con mucho entusiasmo y alegría inculcada por nuestros padres.
Nunca ha faltado el Pesebre y hacíamos un cerrito con muchos animales y figuras que simulaban un pueblo habitado.
Recuerdo que mi papá hizo una casita de madera muy bonita con techo a dos aguas y ahí poníamos nuestro primer misterio que era pequeño y tenía muchos carneritos, y diferentes figuras de animales y personas. Con tres semanas de anticipación poníamos trigo en unas macetitas y para Navidad ya estaba crecido.
Con papel pintado hacíamos un cerro, tratando de que este estuviera sobre la casita y lo llenábamos con animalitos y figuras, simulando un cerro habitado, con una estrella de madera con escarcha que mi papá nos hacía, y que hasta ahora existe y cada año la pongo en el Nacimiento.
Con el pasar del tiempo la casita se picó, y el misterio creció, pues mi mamá compró uno mas grande, igualmente se aumentaron nuevas lucesitas y el cerrito también creció, y ya no usamos el trigo por que con el calor que hace en diciembre se abomba y apesta y vienen mosquitos.
Cada año hago el nacimiento de diferentes maneras, unas veces simulo una cueva, otras forro una caja y hago una casita, otras pongo el pesebre delante del cerrito, como el que he hecho esta vez, lo importante es tener presente la fecha, el Nacimiento de Nuestro Señor Jesús.
También hacemos el árbol, para colocar a su sombra los regalos que a las 12 de la noche nos entregamos o intercambiamos entre los que celebramos en la casa esta fiesta de Navidad.
Recuerdo que nuestro primer árbol lo hizo mi papá de madera torneada, era un arbolito de casi un metro de alto, hecho de palitos que mi mamá los forraba con papel de celofán y luego nosotros colocábamos pequeñas figuritas de angelitos, bombitas navideñas y las infaltables luces, que eran unos foquitos muy bonitos con formas de muñecos de nieve, Papá Noel, estrellitas, casitas, en fin luces muy bonitas que hora no se ven.
Con el tiempo el árbol también cambió, tuvimos uno muy lindo y grande de aluminio, de un lindo color plata al que no se le podían poner luces por lo peligroso, lo adornábamos con muchas bombitas de vidrio de colores y a los pies colocábamos los regalos.
Luego tuvimos un gran árbol de casi 2 metros, verde, simulaba a un gran pino y es el árbol que hasta ahora nos acompaña.
La cena también ha ido cambiando, cuando eramos chicos me acuerdo que mi mamá preparaba un gran asado de carne con puré de papas, puré de manzanas, tamales, chicharrones y el clásico panetón y chocolate que a mi mamá le salía riquísimo.
Luego se cambió el asado por la pierna de chancho.
Con el pasar del tiempo y vino el famoso pavo al horno. Recuerdo que con dos meses de anticipación a la fecha de Navidad, mi papá compraba un gran pavo que lo sobre alimentaba con nueces y buena comida para cebarlo y llegada su hora mi papá se encerraba para que nosotros no viéramos el sacrificio del pobre pavo, al cual le daba pisco para hacer menos doloroso su sacrificio.
Mi mamá preparaba el pavo al horno con un rico relleno de carne con pasas y manzanas. También hacia su famosa ensalada de manzanas, con papa, apio, pasas. Haciéndose ya tradicional el pavo en nuestras cenas de Navidad.
Los regalos de navidad eran otra tradición en nuestra familia. Recuerdo que cuando eramos chicos nos acostábamos temprano para esperar la llegada de Papá Noel, que llegaba con los regalos a las 12 de la noche, hora en que nuestros padres nos despertaban par que viéramos nuestros regalos que nos había dejado "Santa".
La ilusión nunca nos faltó, tanto mi mamá como mi papá nos la fomentaban y esto también se lo hemos transmitido a nuestros hijos, inculcándoles la ilusión y el entusiasmo en estas fiestas.
Los "Años Nuevos" los recibíamos con una gran cena como la de Navidad, quemábamos muchos cohetes y algunas veces hacíamos un muñeco que lo quemábamos en la puerta de la casa, se comían las uvas a las 12 de la noche , nos poníamos el calzón amarillo, y recibíamos las 12 en la puerta de la casa con nuestra copa de Champán y mucha música y a bailar se ha dicho.
Mi hermana Gloria se encargaba de la "Chamanería", ella hacía unas bolsitas con lentejas, arroz y unas monedas que nos daba a cada uno de nosotros para guardarlas en los bolsillos o cartera, para que no falte la plata ni la comida.
También bendecía la casa, el mismo 31 y ponía muchas flores amarillas, y ruda.
Como anécdota quiero contarles que, como a mi mamá siempre la ha gustado la cocina y la repostería, para una Navidad preparó un panetón que le salió estupendo, solo que se olvidó de ponerle el azúcar, o sea que le salió pan de pasas, con ese acontecimiento nos reímos mucho y siempre lo recordamos.
Otra anécdota fue la vez que vino un amigo, Antonio Maldonado, a la casa y mi mamá le invitó tamales que había preparado, estaban riquísimos, y este amigo la convenció a que preparara tamales para venderle a algunos profesores de la universidad donde yo estudiaba.
Así fue y nos pasamos dos días trabajando a full vísperas de Navidad, pues el pedido había sido grande y se vendieron todos los tamales con los respectivos halagos por lo rico que salieron.
Algo que no olvidaré es que la última cosa que hice junto con mi mamá, y fue desarmar el nacimiento, mi mamá limpiaba y envolvía en papel cada una de las piezas que le iba alcanzando, esto fue un 15 de enero de 1993, mi mamá falleció a la primera hora del 17. Por eso las Navidades y en especial armar el Nacimiento es algo muy importante para mi, por todos los recuerdos que guardo en mi mente y en mi corazón.
Espero que les haya gustado esta historia.
Periquita.
viernes, 30 de noviembre de 2012
Mis Abuelos, 2da. Parte
Hoy les voy a contar de nuestro abuelo materno Don Benjamín García.
En esta foto se encuentran, de izquierda a derecha, paradas, la abuela Hortencia Brito vestida de blanco, al lado su cuñada la Tía Clotilde García de Locatelli.
En segunda fila, un niño: Napoleón García Pereira, sentados: el abuelo Benjamín García, el Señor Locatelli esposo de la tía Clotilde, un compadre del abuelo Benjamín, un niño: Guillermo García Brito.
En tercera fila y sentado un niño: Eugenio García Pereira.
Mi abuelo Benjamín García nació en Lima, por el año 1871, era comerciante de profesión y viajaba por todo el Perú y a los países vecinos.
Se casó muy joven con una señora Pereira, con la que tuvo dos hijos, mis tíos Napoleón y Eugenio García Pereira.
En uno de sus viajes de negocio va a Santiago de Chile y ahí conoce a mi abuela Hortencia Brito Villegas, una joven mujer 18 años menor que el. Con ella tiene siete hijos, el primero fue el tío Guillermo García Brito que nació en Santiago.
Prosigue su viaje al Perú pero se queda un tiempo en el norte de Chile y en Iquique nace su segunda hija María Antonieta García Brito (mi mamá), que era la chochera del abuelo.
Luego vienen al Perú y en la maternidad de Lima nace mi Tío Víctor Manuel García Brito.
Mi abuela no solo crió a sus hijos, sino también las los hijos mayores de mi abuelo.
Según nos contaba mi mamá, cuando llegaron al Perú, el abuelo puso, en el Callao, una tienda o las famosas "pulperías", donde se vendía de todo y se hicieron famosos los sanguches o butifarras que preparaba mi abuelita Hortencia, y los piqueos de seco-salado o bacalao y buchame o muchame, que era un seco salado de bufeo que lo comían con sarsa de cebollas, ají y aceite de oliva, en este plato se destacaba el abuelo Benjamín.
Luego nacieron sus hijos Rómulo Arturo, Hernán, Sixto e Isabel Inés, la menor de todos.
Con la llegada del cuarto hijo de mi abuelita Hortencia y los dos mayores de mi abuelo, su hermana Clotilde, que no tenía hijos, va a vivir con su hermano para ayudar en la crianza de sus sobrinos.
La tía Clotilde era una mujer guapa, muy educada, y elegante, tenía el arte en las manos, hacía lindos bordados y tejidos y sabía coser muy lindo, y entusiasmó a mi mamá quién aprendió mucho del arte de su tía.
Mi mamá tenía muy buenos recuerdos de su tía Clotilde y siempre la recordaba con mucho cariño.
Con la llegada de los tranvías, se abrieron muchas plazas de trabajo en la mecánica de estos tranvías y mi abuelo dejo la tienda y se fue a trabajar ahí llevando a sus dos mayores hijos, los Pereira.
Viniendo a vivir a Lima, en una casa de la Alameda de los Descalzos.
Yo recuerdo mucho esta casa, que tenía muchas piezas y al fondo un gran jardín con corral donde mi abuela criaba sus gallinas y cultivaba sus plantas de bellas flores.
También recuerdo el Nacimiento que hacían en esa casa, era de pared a pared con un gran cerro y muchas figuras de arcilla y el Niño Dios tenía varios vestidos que se los cambiaban.
También recuerdo al verdulero, el vendedor de aceitillos, la señora del periódico que era una mujer con trenzas entrecanas y un poco de bigote, la señora de las flores.
A las seis de la tarde pasaba un señor en bicicleta que vendía humitas...."Quemando... siempre quemando..", era su pregón; y en la noche pasaba un señor medio chino que vendía....."Revolución caliente...para rechinar los dientes....azúcar, clavo y canela ....música para las muelas...".
El abuelo Benjamín se enfermó de uremia, ocacionándole la muerte en el año 1938.
Mi mamá quería mucho a su papá y para el su hija María era "la niña de sus ojos". Cuando el abuelo murió mi mamá tenía 20 años y sus hermanos quedaron huérfanos muy chicos, lo que obligó a que todos trabajaran para sacar adelante el hogar, cosa que ocurrió y los lazos de fraternidad se hicieron fuertes, siendo una familia muy unida.
Bueno, ya me despido...Hasta mañana.
Periquita
En esta foto se encuentran, de izquierda a derecha, paradas, la abuela Hortencia Brito vestida de blanco, al lado su cuñada la Tía Clotilde García de Locatelli.
En segunda fila, un niño: Napoleón García Pereira, sentados: el abuelo Benjamín García, el Señor Locatelli esposo de la tía Clotilde, un compadre del abuelo Benjamín, un niño: Guillermo García Brito.
En tercera fila y sentado un niño: Eugenio García Pereira.
Mi abuelo Benjamín García nació en Lima, por el año 1871, era comerciante de profesión y viajaba por todo el Perú y a los países vecinos.
Se casó muy joven con una señora Pereira, con la que tuvo dos hijos, mis tíos Napoleón y Eugenio García Pereira.
En uno de sus viajes de negocio va a Santiago de Chile y ahí conoce a mi abuela Hortencia Brito Villegas, una joven mujer 18 años menor que el. Con ella tiene siete hijos, el primero fue el tío Guillermo García Brito que nació en Santiago.
Prosigue su viaje al Perú pero se queda un tiempo en el norte de Chile y en Iquique nace su segunda hija María Antonieta García Brito (mi mamá), que era la chochera del abuelo.
Luego vienen al Perú y en la maternidad de Lima nace mi Tío Víctor Manuel García Brito.
Mi abuela no solo crió a sus hijos, sino también las los hijos mayores de mi abuelo.
Según nos contaba mi mamá, cuando llegaron al Perú, el abuelo puso, en el Callao, una tienda o las famosas "pulperías", donde se vendía de todo y se hicieron famosos los sanguches o butifarras que preparaba mi abuelita Hortencia, y los piqueos de seco-salado o bacalao y buchame o muchame, que era un seco salado de bufeo que lo comían con sarsa de cebollas, ají y aceite de oliva, en este plato se destacaba el abuelo Benjamín.
Luego nacieron sus hijos Rómulo Arturo, Hernán, Sixto e Isabel Inés, la menor de todos.
Con la llegada del cuarto hijo de mi abuelita Hortencia y los dos mayores de mi abuelo, su hermana Clotilde, que no tenía hijos, va a vivir con su hermano para ayudar en la crianza de sus sobrinos.
La tía Clotilde era una mujer guapa, muy educada, y elegante, tenía el arte en las manos, hacía lindos bordados y tejidos y sabía coser muy lindo, y entusiasmó a mi mamá quién aprendió mucho del arte de su tía.
Mi mamá tenía muy buenos recuerdos de su tía Clotilde y siempre la recordaba con mucho cariño.
Con la llegada de los tranvías, se abrieron muchas plazas de trabajo en la mecánica de estos tranvías y mi abuelo dejo la tienda y se fue a trabajar ahí llevando a sus dos mayores hijos, los Pereira.
Viniendo a vivir a Lima, en una casa de la Alameda de los Descalzos.
Yo recuerdo mucho esta casa, que tenía muchas piezas y al fondo un gran jardín con corral donde mi abuela criaba sus gallinas y cultivaba sus plantas de bellas flores.
También recuerdo el Nacimiento que hacían en esa casa, era de pared a pared con un gran cerro y muchas figuras de arcilla y el Niño Dios tenía varios vestidos que se los cambiaban.
También recuerdo al verdulero, el vendedor de aceitillos, la señora del periódico que era una mujer con trenzas entrecanas y un poco de bigote, la señora de las flores.
A las seis de la tarde pasaba un señor en bicicleta que vendía humitas...."Quemando... siempre quemando..", era su pregón; y en la noche pasaba un señor medio chino que vendía....."Revolución caliente...para rechinar los dientes....azúcar, clavo y canela ....música para las muelas...".
El abuelo Benjamín se enfermó de uremia, ocacionándole la muerte en el año 1938.
Mi mamá quería mucho a su papá y para el su hija María era "la niña de sus ojos". Cuando el abuelo murió mi mamá tenía 20 años y sus hermanos quedaron huérfanos muy chicos, lo que obligó a que todos trabajaran para sacar adelante el hogar, cosa que ocurrió y los lazos de fraternidad se hicieron fuertes, siendo una familia muy unida.
Bueno, ya me despido...Hasta mañana.
Periquita
jueves, 29 de noviembre de 2012
Mis Abuelos, 1a. Parte
Lamentablemente no conocí a ninguno de mis abuelos, ellos murieron cuando sus hijos eran jóvenes.
Las longevas fueron nuestras abuelas que tuvieron la dicha de vivir un siglo y conocer a su descendencia.
En esta ocasión les voy a contar sobre mi abuelo paterno, gran parte de los datos han sido proporcionados por "mi informante", o sea mi primo Lolo, que el si lo conoció y compartió algunos años de su vida con mi abuelo; otros datos son los contados por mi padre y que han permanecido en mi memoria y hoy quiero compartirlos.
Mi Abuelo Paterno: Don Julio Donoso
Lamentablemente no conozco el apellido materno de mi abuelo, como en la mayoría de mis antepasados, parece que era usual ponerse un solo apellido y por ello se iba perdiendo el segundo apellido.
Mi abuelo nació en Chile, por los años 1879, vino al Perú siendo muy joven y trabajó en el Camal de Lima llegando al cargo de Apoderado, es decir que tenía a su cargo el Camal y era su representante, puesto que lo adquiere por sus méritos y responsabilidad.
Mi papá, contaba que su papá era un hombre muy apuesto, ...."Mi papá era un hombre muy pintón..., se parecía a Hopalong Cassidy..., tenía el pelo blanco como el vaquero...".
Es decir, se parecía al actor Willian Boyd, que interpretaba al héroe cowboy, un hombre apuesto de pelo blanco, con sombrero negro, de voz gruesa, muy varonil.
Por tener un alto puesto en el Camal de Lima, tenía un buen sueldo. Lolo decía:.."el abuelo tenía su billete......y como era pepón......las mujeres le tiraban ojo... ..y mi pobre abuela muerta de los celos..."
Así fue, pues mi abuelo tuvo tres mujeres, la primera fue mi abuelita María con la que tuvo tres hijos: Zoila, Pedro (mi papá) y Angélica (mamá de Lolo).
Su segunda mujer fue una señora de Bellavista Callao, con la que tuvo siete hijas...."chancletero el abuelo". Yo conocí a estas tías, todas muy guapas, por lo que deduzco que su mamá sería una señora muy buena moza como las hijas.
Una tercera mujer, una señora muy elegante, de buena posición y con la cual no tuvo hijos, con ella vivió hasta el día de su muerte.
Cuentan que cuando mi abuelita María se entró que su marido andaba con otra mujer, ella lo botó de la casa "sin más ni más" y vivió odiándolo hasta el día que ella murió. Yo recuerdo haberla escuchado decir, cuando alguna vez le pregunté por su esposo o mi abuelito, ..." ese era un desgraciado...", y cuando le preguntaba que era un desgraciado, ella decía uno que no tiene gracia, y yo me lo imaginaba como alguien bien feo y malcriado que no daba las "gracias"......cosas de chicos.
Pero el abuelo era un buen padre, nunca abandonó a sus hijos, el se había separado de María, pero no de sus hijos a quien los visitaba siempre y no les faltaba nada.
Mi abuela como estaba dolida, era también bien orgullosa, no quería que sus hijos salieran con su padre y menos recibirle alguna cosa de su parte.
Cuenta Lolo que:...."el abuelo venía en su auto a pasear a sus hijos, a llevarlos a diferentes partes, y les daba el dinero que les correspondía para sus gastos,....pero todo a escondidas de la abuelita María,.... la que lo apoyaba era la "mama Zoila",.....ella con engaños los sacaba y se los llevaba al abuelo Julio,....".
Muchas veces "mama Zoila" discutía con su hija por eso....."estos chicos no son huérfanos,...tienen a su padre que los quiere,....tus problemas no son de los chicos,....".
La bisabuela Zoila era la consentidora de sus nietos, su cómplice, su compinche, por eso siempre escuche a mi papá y a mi tía Angélica hablar cosas buenas y agradables de su abuelita Zoila.
Cuenta Lolo, que cuando murió el abuelo Julio, se presentó al velorio una señora morena muy guapa, vestida toda de negro, con mantón y velo, es decir con "luto cerrado". Tenía un pelo largo muy bonito que llamaba la atención y lloraba desconsoladamente sobre el cajón.
En ese tiempo los velorios eran con "velas", y se colocaban cuatro cirios grandes a cada lado del cajón.
Y sigue contando Lolo, que la señora lloraba y le hablaba al difunto, le decía lo mucho que lo quería y una serie de cosas que dejó en silencio y perpleja a la concurrencia, pues nunca nadie había visto a esa mujer, joven y guapa y que se manifestara de esa manera, cuando de repente, añade Lolo,...."se cae una de las velas y se prende el pelo, el mantón, la ropa de la mujer desconocida,.....los presentes en ese momento trataron de auxiliarla y tuvieron que llevarla a que le curaran las quemaduras, todos nos pegamos un gran susto, .....así era tu abuelo, .....siempre dando la nota..."
O sea que el abuelo también tenía otros amores escondidos, aparte de las señoras antes mencionadas.
Pero ahí no termina la cosa, cuentan que el día del entierro del abuelo, se habían reunido muchos, amigos, familiares y compañeros de trabajo del abuelo en el Cementerio Británico del Callao, y en el momento en que lo están enterrando se produjo un gran terremoto, el de 1940, lo que obligó a que todos partan la carrera y a no olvidarse de la partida de Don Julio Donoso, mi abuelo, quien tuvo una vida y una muerte muy movida.
Espero que les haya gustado saber algo de nuestro abuelo, gracias y hasta mañana.
Besos
Periquita
Las longevas fueron nuestras abuelas que tuvieron la dicha de vivir un siglo y conocer a su descendencia.
En esta ocasión les voy a contar sobre mi abuelo paterno, gran parte de los datos han sido proporcionados por "mi informante", o sea mi primo Lolo, que el si lo conoció y compartió algunos años de su vida con mi abuelo; otros datos son los contados por mi padre y que han permanecido en mi memoria y hoy quiero compartirlos.
Mi Abuelo Paterno: Don Julio Donoso
Lamentablemente no conozco el apellido materno de mi abuelo, como en la mayoría de mis antepasados, parece que era usual ponerse un solo apellido y por ello se iba perdiendo el segundo apellido.
Mi abuelo nació en Chile, por los años 1879, vino al Perú siendo muy joven y trabajó en el Camal de Lima llegando al cargo de Apoderado, es decir que tenía a su cargo el Camal y era su representante, puesto que lo adquiere por sus méritos y responsabilidad.
Mi papá, contaba que su papá era un hombre muy apuesto, ...."Mi papá era un hombre muy pintón..., se parecía a Hopalong Cassidy..., tenía el pelo blanco como el vaquero...".
Es decir, se parecía al actor Willian Boyd, que interpretaba al héroe cowboy, un hombre apuesto de pelo blanco, con sombrero negro, de voz gruesa, muy varonil.
Por tener un alto puesto en el Camal de Lima, tenía un buen sueldo. Lolo decía:.."el abuelo tenía su billete......y como era pepón......las mujeres le tiraban ojo... ..y mi pobre abuela muerta de los celos..."
Así fue, pues mi abuelo tuvo tres mujeres, la primera fue mi abuelita María con la que tuvo tres hijos: Zoila, Pedro (mi papá) y Angélica (mamá de Lolo).
Su segunda mujer fue una señora de Bellavista Callao, con la que tuvo siete hijas...."chancletero el abuelo". Yo conocí a estas tías, todas muy guapas, por lo que deduzco que su mamá sería una señora muy buena moza como las hijas.
Una tercera mujer, una señora muy elegante, de buena posición y con la cual no tuvo hijos, con ella vivió hasta el día de su muerte.
Cuentan que cuando mi abuelita María se entró que su marido andaba con otra mujer, ella lo botó de la casa "sin más ni más" y vivió odiándolo hasta el día que ella murió. Yo recuerdo haberla escuchado decir, cuando alguna vez le pregunté por su esposo o mi abuelito, ..." ese era un desgraciado...", y cuando le preguntaba que era un desgraciado, ella decía uno que no tiene gracia, y yo me lo imaginaba como alguien bien feo y malcriado que no daba las "gracias"......cosas de chicos.
Pero el abuelo era un buen padre, nunca abandonó a sus hijos, el se había separado de María, pero no de sus hijos a quien los visitaba siempre y no les faltaba nada.
Mi abuela como estaba dolida, era también bien orgullosa, no quería que sus hijos salieran con su padre y menos recibirle alguna cosa de su parte.
Cuenta Lolo que:...."el abuelo venía en su auto a pasear a sus hijos, a llevarlos a diferentes partes, y les daba el dinero que les correspondía para sus gastos,....pero todo a escondidas de la abuelita María,.... la que lo apoyaba era la "mama Zoila",.....ella con engaños los sacaba y se los llevaba al abuelo Julio,....".
Muchas veces "mama Zoila" discutía con su hija por eso....."estos chicos no son huérfanos,...tienen a su padre que los quiere,....tus problemas no son de los chicos,....".
La bisabuela Zoila era la consentidora de sus nietos, su cómplice, su compinche, por eso siempre escuche a mi papá y a mi tía Angélica hablar cosas buenas y agradables de su abuelita Zoila.
Cuenta Lolo, que cuando murió el abuelo Julio, se presentó al velorio una señora morena muy guapa, vestida toda de negro, con mantón y velo, es decir con "luto cerrado". Tenía un pelo largo muy bonito que llamaba la atención y lloraba desconsoladamente sobre el cajón.
En ese tiempo los velorios eran con "velas", y se colocaban cuatro cirios grandes a cada lado del cajón.
Y sigue contando Lolo, que la señora lloraba y le hablaba al difunto, le decía lo mucho que lo quería y una serie de cosas que dejó en silencio y perpleja a la concurrencia, pues nunca nadie había visto a esa mujer, joven y guapa y que se manifestara de esa manera, cuando de repente, añade Lolo,...."se cae una de las velas y se prende el pelo, el mantón, la ropa de la mujer desconocida,.....los presentes en ese momento trataron de auxiliarla y tuvieron que llevarla a que le curaran las quemaduras, todos nos pegamos un gran susto, .....así era tu abuelo, .....siempre dando la nota..."
O sea que el abuelo también tenía otros amores escondidos, aparte de las señoras antes mencionadas.
Pero ahí no termina la cosa, cuentan que el día del entierro del abuelo, se habían reunido muchos, amigos, familiares y compañeros de trabajo del abuelo en el Cementerio Británico del Callao, y en el momento en que lo están enterrando se produjo un gran terremoto, el de 1940, lo que obligó a que todos partan la carrera y a no olvidarse de la partida de Don Julio Donoso, mi abuelo, quien tuvo una vida y una muerte muy movida.
Espero que les haya gustado saber algo de nuestro abuelo, gracias y hasta mañana.
Besos
Periquita
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Mis Abuelas 2da. Parte
En esta segunda parte les contare sobre mi abuela materna Hortencia. y es Hortencia con "C"
En esta foto aparece mi abuelita con su hija menor Isabel.
En mi entrada número 13 "Mi Abuela Materna", les conté un hecho importante sobre mi abuelita Hortencia, referente al reencuentro con sus hermanos después de más de 40 años, y algo sobre su vida que seguro voy a repetir en esta nueva entrada.
Mi abuela Hortencia del Carmen nació un 12 de diciembre de 1889 en Chile, en la Región de Valparaíso, provincia de Quillota, comuna de Hijuelas.
Sus padres fueron Demetrio Brito y Elisa Villegas. Lamentablemente no tenemos fotos de nuestros bisabuelos maternos y las referencias son por lo que nos contaba nuestra propia abuela Hortencia.
En esta parte, lo anecdótico es la fecha del nacimiento de mi abuelita, ella pensó, o por alguna razón quiso que así sea, que la fecha de su nacimiento fue un 25 de diciembre, y que su nombre era Hortencia Natividad, pero con el reencuentro con los hermanos, ella pudo obtener su acta de nacimiento, en donde se da cuenta de la fecha y de su nombre correctos.
Esto no solo causó sorpresa en la familia, si no que fue motivo de risa, pues mi abuelita decía..".el nombre Hortencia del Carmen está bonito, pero yo seguiré celebrando mi fecha de cumpleaños el 25, ya han pasado muchos años para cambiar..."
A raíz de la fecha "oficial" la saludábamos el 12 y también el 25 y nosotros sus nietos felices por que había doble festejo.
Ella era la menor de tres hermanos, y contaba que cuando estaba chica vivía en una casa huerta donde habían árboles frutales, y contaba de las uvas, las brevas, las manzanas, las peras jugosas y los duraznos, que dejaban un gran aroma en el ambiente. También tenían aves de corral y que le gustaba ir a recoger los huevos.
Será por eso que a mi abuela siempre le gustó el cultivo de flores, en su casa siempre tuvo muchas macetas y decía....".para las plantas hay que tener la mano fría para que no se pasmen las plantas", planta que sembraba...planta que salía, si que tenía buena mano la Hortencia.
También le gustaban los animales, en su casa tenía un gato lindo, varias gallinas con su gallo y criaba muchos pollitos. Ella siempre decía...."hay que echar a la gallina en luna cuarto creciente, ....en llena no sirve por que se hechan a perder los huevos, se hacen pura sangre, se ponen hueros...."
También nos contaba historia de sus animales...."esa gallina que ven ahí...la colorada, esa es soltera, pero cuida a los pollitos de esa otra gallina, esa gorda, que anda feliz por se despreocupa de sus críos...." y así nos tenía largo rato contándonos historias de sus animales.
Tenía un gato blanco con negro, que la seguía a todas partes, se llamaba Félix, pero no por el famoso de dibujos animados, sino por el verdulero que se lo trajo.El verdulero era un señor que todas las mañanas iba con sus carreta vendiendo sus verduras y mi abuelita era su fiel casera. Un día se apareció Don Félix diciendo...."cacerita mira este gatito que me he encontrado, ....quien lo habrá botado, ....quédate con el,....tiene pinta de ser buen cazador...." Mi abuelita, no lo quería, pero dice que le dio pena y se lo aceptó con la condición de que sus hijos lo aceptaran...."si los muchachos no lo quieren ...mañana le devuelvo a su gato...".
Dice que 3 días no vino el verdulero, por eso le puso Félix y sus hijos lo aceptaron de inmediato, pero la mas encariñada con el animalito era ella.
Mi abuela Hortencia fue la menor de tres hermanos, su hermano mayor José María García Brito se casó con Doña Mercedes Roa y con ella tuvo a Inés, Mercedes, Mariano.
Su segundo hermano Guillermo García Brito, (no se el nombre de su esposa) tuvo una sola hija Guillermina, la tía Mina, que se hizo muy amiga de mi mamá y mandó las partidas de nacimiento tanto de mi abuelita Hortencia como la de sus hijos nacidos en Chile.
Mi abuelita pierde contacto con sus hermanos a raíz de una revolución que hubo en Chile, donde murió mucha gente civil, y muchas personas tuvieron que huir a otros lugares. Esto se los detallo en mi entrada 13 de este blog.
Mi abuelita se casó a los 15 años con Don Benjamín García y tuvo 7 hijos Guillermo que nació en Santiago, María (mi mamá) que nació en Iquique, Víctor que decía ...."gracias mama por apurarte en venir a Lima por que casi nazco en Arequipa", Rómulo que también nació en la maternidad de Lima, Hernán que murió muy joven a causa de patada de mula que recibió en el estómago, Sixto e Isabel que nacieron en Lima.
Mas adelante les contaré algo de cada uno de ellos
Mi abuela quedó viuda cuando sus hijos menores todavía estudiaban, pero con esfuerzo salieron adelante. Contaba que cuando enviudó mi tío Rómulo que tenía 12 años se puso a trabajar en una imprenta, su hija María trabajaba con su tía Clotilde haciendo ternos marineros y ropa de niño que vendían a las tiendas del centro de Lima.
Yo me acuerdo haber visto a mi abuelita Hortencia limpiando los ternos y almidonando las camisas de mis tíos que siempre , vistieron muy elegantes.
También recuerdo a un señor que iba todos los fines de semana a vender perfumería de puerta en puerta...."ACEITILLO BRILLANTINA; OLOREEESSSS....", ese era su pregón, y mi abuelita le compraba para el peinado de sus hijos barones. Cuando iba este vendedor ella nos hacía un guiño y nos dejaba de guardianes en la puerta mientras ella iba por el dinero para pagar al vendedor y nos decía..."trinque al coy"...,y era algo asi como miren que no se vaya a meter el fulano a la casa y se lleve algo, seguramente es una frase propia de su tierra.....voy a investigar.
No quiero terminar esto sin decirles que si en mi familia se cocinan rico, se lo debemos a esta querida abuelita, pues hacía unos potajes muy buenos, como sus sopas, los frijoles, hacía un escabeche de frijoles riquísimo, y preparaba unos dulces de re chupete, como su mazamorra morada y la de cochino que le quedaban super buenas.
Mi abuelita pasó sus últimos años de vida en nuestra casa, pues ella vivía con su hija menorIsabel, que murió antes que ella, como sus hijos Hernán, Guillermo y Victor. Gran dolor para una madre tener que asistir a la muerte de sus hijos.
Siempre fue lúcida, de buen carácter y buen comer, le encantaba la fruta y los dulces.
Murio el 7 de enero de 1988, a los 99 años cumplidos, dejando hijos, nietos y bisnietos.
Mas adelante hablare de su desendencia.
Buenas noches
Periquita
En esta foto aparece mi abuelita con su hija menor Isabel.
En mi entrada número 13 "Mi Abuela Materna", les conté un hecho importante sobre mi abuelita Hortencia, referente al reencuentro con sus hermanos después de más de 40 años, y algo sobre su vida que seguro voy a repetir en esta nueva entrada.
Mi abuela Hortencia del Carmen nació un 12 de diciembre de 1889 en Chile, en la Región de Valparaíso, provincia de Quillota, comuna de Hijuelas.
Sus padres fueron Demetrio Brito y Elisa Villegas. Lamentablemente no tenemos fotos de nuestros bisabuelos maternos y las referencias son por lo que nos contaba nuestra propia abuela Hortencia.
En esta parte, lo anecdótico es la fecha del nacimiento de mi abuelita, ella pensó, o por alguna razón quiso que así sea, que la fecha de su nacimiento fue un 25 de diciembre, y que su nombre era Hortencia Natividad, pero con el reencuentro con los hermanos, ella pudo obtener su acta de nacimiento, en donde se da cuenta de la fecha y de su nombre correctos.
Esto no solo causó sorpresa en la familia, si no que fue motivo de risa, pues mi abuelita decía..".el nombre Hortencia del Carmen está bonito, pero yo seguiré celebrando mi fecha de cumpleaños el 25, ya han pasado muchos años para cambiar..."
A raíz de la fecha "oficial" la saludábamos el 12 y también el 25 y nosotros sus nietos felices por que había doble festejo.
Ella era la menor de tres hermanos, y contaba que cuando estaba chica vivía en una casa huerta donde habían árboles frutales, y contaba de las uvas, las brevas, las manzanas, las peras jugosas y los duraznos, que dejaban un gran aroma en el ambiente. También tenían aves de corral y que le gustaba ir a recoger los huevos.
Será por eso que a mi abuela siempre le gustó el cultivo de flores, en su casa siempre tuvo muchas macetas y decía....".para las plantas hay que tener la mano fría para que no se pasmen las plantas", planta que sembraba...planta que salía, si que tenía buena mano la Hortencia.
También le gustaban los animales, en su casa tenía un gato lindo, varias gallinas con su gallo y criaba muchos pollitos. Ella siempre decía...."hay que echar a la gallina en luna cuarto creciente, ....en llena no sirve por que se hechan a perder los huevos, se hacen pura sangre, se ponen hueros...."
También nos contaba historia de sus animales...."esa gallina que ven ahí...la colorada, esa es soltera, pero cuida a los pollitos de esa otra gallina, esa gorda, que anda feliz por se despreocupa de sus críos...." y así nos tenía largo rato contándonos historias de sus animales.
Tenía un gato blanco con negro, que la seguía a todas partes, se llamaba Félix, pero no por el famoso de dibujos animados, sino por el verdulero que se lo trajo.El verdulero era un señor que todas las mañanas iba con sus carreta vendiendo sus verduras y mi abuelita era su fiel casera. Un día se apareció Don Félix diciendo...."cacerita mira este gatito que me he encontrado, ....quien lo habrá botado, ....quédate con el,....tiene pinta de ser buen cazador...." Mi abuelita, no lo quería, pero dice que le dio pena y se lo aceptó con la condición de que sus hijos lo aceptaran...."si los muchachos no lo quieren ...mañana le devuelvo a su gato...".
Dice que 3 días no vino el verdulero, por eso le puso Félix y sus hijos lo aceptaron de inmediato, pero la mas encariñada con el animalito era ella.
Mi abuela Hortencia fue la menor de tres hermanos, su hermano mayor José María García Brito se casó con Doña Mercedes Roa y con ella tuvo a Inés, Mercedes, Mariano.
Su segundo hermano Guillermo García Brito, (no se el nombre de su esposa) tuvo una sola hija Guillermina, la tía Mina, que se hizo muy amiga de mi mamá y mandó las partidas de nacimiento tanto de mi abuelita Hortencia como la de sus hijos nacidos en Chile.
Mi abuelita pierde contacto con sus hermanos a raíz de una revolución que hubo en Chile, donde murió mucha gente civil, y muchas personas tuvieron que huir a otros lugares. Esto se los detallo en mi entrada 13 de este blog.
Mi abuelita se casó a los 15 años con Don Benjamín García y tuvo 7 hijos Guillermo que nació en Santiago, María (mi mamá) que nació en Iquique, Víctor que decía ...."gracias mama por apurarte en venir a Lima por que casi nazco en Arequipa", Rómulo que también nació en la maternidad de Lima, Hernán que murió muy joven a causa de patada de mula que recibió en el estómago, Sixto e Isabel que nacieron en Lima.
Mas adelante les contaré algo de cada uno de ellos
Mi abuela quedó viuda cuando sus hijos menores todavía estudiaban, pero con esfuerzo salieron adelante. Contaba que cuando enviudó mi tío Rómulo que tenía 12 años se puso a trabajar en una imprenta, su hija María trabajaba con su tía Clotilde haciendo ternos marineros y ropa de niño que vendían a las tiendas del centro de Lima.
Yo me acuerdo haber visto a mi abuelita Hortencia limpiando los ternos y almidonando las camisas de mis tíos que siempre , vistieron muy elegantes.
También recuerdo a un señor que iba todos los fines de semana a vender perfumería de puerta en puerta...."ACEITILLO BRILLANTINA; OLOREEESSSS....", ese era su pregón, y mi abuelita le compraba para el peinado de sus hijos barones. Cuando iba este vendedor ella nos hacía un guiño y nos dejaba de guardianes en la puerta mientras ella iba por el dinero para pagar al vendedor y nos decía..."trinque al coy"...,y era algo asi como miren que no se vaya a meter el fulano a la casa y se lleve algo, seguramente es una frase propia de su tierra.....voy a investigar.
No quiero terminar esto sin decirles que si en mi familia se cocinan rico, se lo debemos a esta querida abuelita, pues hacía unos potajes muy buenos, como sus sopas, los frijoles, hacía un escabeche de frijoles riquísimo, y preparaba unos dulces de re chupete, como su mazamorra morada y la de cochino que le quedaban super buenas.
Mi abuelita pasó sus últimos años de vida en nuestra casa, pues ella vivía con su hija menorIsabel, que murió antes que ella, como sus hijos Hernán, Guillermo y Victor. Gran dolor para una madre tener que asistir a la muerte de sus hijos.
Siempre fue lúcida, de buen carácter y buen comer, le encantaba la fruta y los dulces.
Murio el 7 de enero de 1988, a los 99 años cumplidos, dejando hijos, nietos y bisnietos.
Mas adelante hablare de su desendencia.
Buenas noches
Periquita
domingo, 25 de noviembre de 2012
Mis Abuelas, 1ra. Parte.
En esta foto figuran mis dos abuelitas. María (mi abuela paterna) es la de cabellos blancos y Hortensia del Carmen (mi abuela materna) la de cabellos negros.
Fue tomada un día de la madre, por eso tenemos la flor roja y en la puerta de nuestra casa de la Av. Alcázar, en esta foto aparecen también mis hermanas (de izquierda a derecha) Marina, Gloria con su chupón, Yo (Periquita), y Dora.
Mi abuela María Manuela nació un siete de Abril de 1880 en el Callao, limeña mazamorrera, se crió
en Bellavista con sus padres Pedro García Urrutia y Zoila Diéguez, fue la mayor de 5 hermanos, que serían: María, Filomena, Isolina, una hermana muerta de la cual no tengo preciso el nombre, al igual que su hermano menor que también murió siendo un adolescente y de los cuales le he hablado en la Entrada: Mi Bisabuela Zoila.
Del Callao se fueron a vivir al centro de Lima, donde pasó gran parte de su vida, vivió en el Jr. Ilo, con esquina de la Av. Wilson, en una casa con mucha mística.
Mi abuela María fue una mujer de carácter, tenía una voz potente, a veces me asustaba cuando hablaba fuerte, trabajó desde muy joven, le gustaba leer, tenía un baúl lleno de novelas y revistas, también el famoso Almanaque Bristol, y cancioneros que le gustaba tanto a ella como a su mamá Zoila, y no dejaba de comprar cada número que salia mensualmente.
Me acuerdo de una novela que guardaban con mucho recelo La Hija del Cardenal, alguna vez se la pillamos en su baúl, estaba forrada en papel y refundida entre sus libros, ella nos permitía las revistas y calendarios mas no las novelas, pues algunas eran románticas o de misterio y nos decía ....Ustedes no pueden leer esto, están muy chicas, no sean "oletonas".....
Mi abuela se casó con Julio Donoso, un apuesto señor, y de quien les voy a contar en la próxima entrada que trate de mis abuelos..
Con Don Julio, tuvo tres hijos: Zoila, Pedro (mi papá), y Angélica. Su matrimonio no duró mucho tiempo, pues se separó cuando sus hijos estaban chicos, pues el abuelo era pintón y mujeriego, y mi abuelita no aguantaba nada de eso, no lo consintió, se separó y lo odió hasta el día de su muerte.
La separación la obligó a trabajar desde muy joven y con sus hijos chicos, pero fue una buena trabajador, una mujer muy luchadora y esa lucha por sacar adelante a su familia le formó el carácter fuerte, muy recta.
Ella trabajó en Tejidos la Unión, una fábrica que quedaba en la Av. Alfonso Ugarte, muy cerca de su casa, en la que trabajó hasta que se accidentó. Era muy querida y considerada en su trabajo.
Mi abuelita nos contaba muchos cuentos de su trabajo, recuerdo uno con claridad, un accidente que sufrió un compañero, ella nos decía....."En Semana Santa no se trabaja, el Jueves y Viernes son días sagrados, y Dios castiga a los que no lo respetan......y agregaba....yo tenía un compañero que por ganarse un extra fue a trabajar un Jueves Santo y la lanzadera de la máquina tejedora le calló en el ojo y se lo sacó, mis compañeros me contaron que el ojo le colgaba por un hilo, el nervio, no se murió pero se quedó tuerto el pobre...." Con este cuento nosotros teníamos escusas para no lavar los platos o ayudar a nuestra madre en las tareas de la casa, durante esos días.
También nos contaba....."cuando se te enrede una madeja de lana o de hilo, la mejor manera para sacar los nudos es soplando...", parecerá mentira pero es cierto, yo lo he experimentado.
Mi abuela dejó de trabajar cuando sufrió un accidente automovilístico y perdió una pierna, en ese entonces sus hijos eran jóvenes y estaban estudiando, pero esto obligó a que su hijo barón Pedro trabajara, esto, más el accidente causó mucho sufrimiento en mi abuela.
Mi abuelita nos contaba de su accidente, fue un Domingo y ella con su hijas habían salido de una dulcería, y dice que estaba en una esquina para cruzar la pista, y un carro a toda velocidad se subió a la vereda, arrollando a varias personas, hubo un muerto y varios heridos siendo la mas grave ella que tuvieron que amputarle la pierna. Ella nos decía....."por tragona me pasó esto, ...me fui con las chicas a comer dulces a la Plaza San Martín y al regresar, cruzando la pista se apareció un mozo adinerado, con el carro del papá, lleno de amigos todos borrachos, y se subió a la vereda, yo lo que hice fue proteger a mis hijitas y ya no me acuerdo más.....hasta que desperté en el hospital Loayza". Mi abuelita también contaba que ese accidente fue noticia en primera plana de los periódicos, donde daban cuenta de la noticia, poniéndola a ella como una de los "muertos".
Ella nos decía...."a mi me dieron por muerta, y mi familia como se enteró por el periódico fueron de luto cerrado a verme al hospital y cuando las vi no entendía por que estaban de negro, y algunas llorosa,....pensaba que alguien de mi familia se había muerto....pero al ver mi desesperación .....me contaron lo que acontecía ...... Esto lo contaba con una sonrisa y agregaba....y aquí me tienen, todavía resuello...."
Recuerdo que todas las tardes a las 6 pm en punto, mi abuelita le ponía una vela al Corazón de Jesús, un hermoso y gran cuadro que tenía en su cuarto, le rezaba y hablaba en voz baja. Debe de haber sufrido mucho.
También le encantaba la avena, todos los días a la 5 pm comía su Quaker que ella misma se lo preparaba con pura leche.
Ella, después de su accidente vivió practicamente recluida, no le gustaba salir, pero algunas veces a muchos ruegos de mi padre, asistía a la casa de su hija Angélica para algún santo de la familia.
Me acuerdo que subía al taxi y temblaba e iba rezando todo el camino y nosotros tratábamos de entretenerla mostrándole algo en el camino, pero ella casi no sacaba la vista del frente, veía solo la pista por donde iba el carro.
Mi abuelita nunca uso silla de ruedas, tuvo una pierna ortopédica que nunca la uso, solo se valía de una muleta, con la cual se movilizaba con mucha destreza.
Todas las mañanas bajaba de su cuarto y ayudaba a mi mamá en l cocina, le gustaba picar las verduras y me llamaba la atención cuando picaba el culantro, lo dejaba bien chiquito, parecía molido, y pelaba las papas sin que se le corte la cáscara y bien delgadita. Mi mamá dejaba que la ayude, por que así mi abuelita se sentía bien, se sentía útil.
Mi abuela María perteneció a una familia muy numerosa, siempre vivió rodeada de sus hijos, sobrinos, nietos, bisnietos. También tenía hermanas y sobrinas no de sangre, sino de crianza como ella las llamaba, como el caso de la Tía Anita, una señora que fue criada por mi bisabuela Zoila y los 8 hijos que tuvo le decían tía a mi abuelita.
Casi al cumplir los 100 años, un mes de noviembre de 1979 falleció nuestra querida abuelita María.
Fue tomada un día de la madre, por eso tenemos la flor roja y en la puerta de nuestra casa de la Av. Alcázar, en esta foto aparecen también mis hermanas (de izquierda a derecha) Marina, Gloria con su chupón, Yo (Periquita), y Dora.
Mi abuela María Manuela nació un siete de Abril de 1880 en el Callao, limeña mazamorrera, se crió
en Bellavista con sus padres Pedro García Urrutia y Zoila Diéguez, fue la mayor de 5 hermanos, que serían: María, Filomena, Isolina, una hermana muerta de la cual no tengo preciso el nombre, al igual que su hermano menor que también murió siendo un adolescente y de los cuales le he hablado en la Entrada: Mi Bisabuela Zoila.
Del Callao se fueron a vivir al centro de Lima, donde pasó gran parte de su vida, vivió en el Jr. Ilo, con esquina de la Av. Wilson, en una casa con mucha mística.
Mi abuela María fue una mujer de carácter, tenía una voz potente, a veces me asustaba cuando hablaba fuerte, trabajó desde muy joven, le gustaba leer, tenía un baúl lleno de novelas y revistas, también el famoso Almanaque Bristol, y cancioneros que le gustaba tanto a ella como a su mamá Zoila, y no dejaba de comprar cada número que salia mensualmente.
Me acuerdo de una novela que guardaban con mucho recelo La Hija del Cardenal, alguna vez se la pillamos en su baúl, estaba forrada en papel y refundida entre sus libros, ella nos permitía las revistas y calendarios mas no las novelas, pues algunas eran románticas o de misterio y nos decía ....Ustedes no pueden leer esto, están muy chicas, no sean "oletonas".....
Mi abuela se casó con Julio Donoso, un apuesto señor, y de quien les voy a contar en la próxima entrada que trate de mis abuelos..
Con Don Julio, tuvo tres hijos: Zoila, Pedro (mi papá), y Angélica. Su matrimonio no duró mucho tiempo, pues se separó cuando sus hijos estaban chicos, pues el abuelo era pintón y mujeriego, y mi abuelita no aguantaba nada de eso, no lo consintió, se separó y lo odió hasta el día de su muerte.
La separación la obligó a trabajar desde muy joven y con sus hijos chicos, pero fue una buena trabajador, una mujer muy luchadora y esa lucha por sacar adelante a su familia le formó el carácter fuerte, muy recta.
Ella trabajó en Tejidos la Unión, una fábrica que quedaba en la Av. Alfonso Ugarte, muy cerca de su casa, en la que trabajó hasta que se accidentó. Era muy querida y considerada en su trabajo.
Mi abuelita nos contaba muchos cuentos de su trabajo, recuerdo uno con claridad, un accidente que sufrió un compañero, ella nos decía....."En Semana Santa no se trabaja, el Jueves y Viernes son días sagrados, y Dios castiga a los que no lo respetan......y agregaba....yo tenía un compañero que por ganarse un extra fue a trabajar un Jueves Santo y la lanzadera de la máquina tejedora le calló en el ojo y se lo sacó, mis compañeros me contaron que el ojo le colgaba por un hilo, el nervio, no se murió pero se quedó tuerto el pobre...." Con este cuento nosotros teníamos escusas para no lavar los platos o ayudar a nuestra madre en las tareas de la casa, durante esos días.
También nos contaba....."cuando se te enrede una madeja de lana o de hilo, la mejor manera para sacar los nudos es soplando...", parecerá mentira pero es cierto, yo lo he experimentado.
Mi abuela dejó de trabajar cuando sufrió un accidente automovilístico y perdió una pierna, en ese entonces sus hijos eran jóvenes y estaban estudiando, pero esto obligó a que su hijo barón Pedro trabajara, esto, más el accidente causó mucho sufrimiento en mi abuela.
Mi abuelita nos contaba de su accidente, fue un Domingo y ella con su hijas habían salido de una dulcería, y dice que estaba en una esquina para cruzar la pista, y un carro a toda velocidad se subió a la vereda, arrollando a varias personas, hubo un muerto y varios heridos siendo la mas grave ella que tuvieron que amputarle la pierna. Ella nos decía....."por tragona me pasó esto, ...me fui con las chicas a comer dulces a la Plaza San Martín y al regresar, cruzando la pista se apareció un mozo adinerado, con el carro del papá, lleno de amigos todos borrachos, y se subió a la vereda, yo lo que hice fue proteger a mis hijitas y ya no me acuerdo más.....hasta que desperté en el hospital Loayza". Mi abuelita también contaba que ese accidente fue noticia en primera plana de los periódicos, donde daban cuenta de la noticia, poniéndola a ella como una de los "muertos".
Ella nos decía...."a mi me dieron por muerta, y mi familia como se enteró por el periódico fueron de luto cerrado a verme al hospital y cuando las vi no entendía por que estaban de negro, y algunas llorosa,....pensaba que alguien de mi familia se había muerto....pero al ver mi desesperación .....me contaron lo que acontecía ...... Esto lo contaba con una sonrisa y agregaba....y aquí me tienen, todavía resuello...."
Recuerdo que todas las tardes a las 6 pm en punto, mi abuelita le ponía una vela al Corazón de Jesús, un hermoso y gran cuadro que tenía en su cuarto, le rezaba y hablaba en voz baja. Debe de haber sufrido mucho.
También le encantaba la avena, todos los días a la 5 pm comía su Quaker que ella misma se lo preparaba con pura leche.
Ella, después de su accidente vivió practicamente recluida, no le gustaba salir, pero algunas veces a muchos ruegos de mi padre, asistía a la casa de su hija Angélica para algún santo de la familia.
Me acuerdo que subía al taxi y temblaba e iba rezando todo el camino y nosotros tratábamos de entretenerla mostrándole algo en el camino, pero ella casi no sacaba la vista del frente, veía solo la pista por donde iba el carro.
Mi abuelita nunca uso silla de ruedas, tuvo una pierna ortopédica que nunca la uso, solo se valía de una muleta, con la cual se movilizaba con mucha destreza.
Todas las mañanas bajaba de su cuarto y ayudaba a mi mamá en l cocina, le gustaba picar las verduras y me llamaba la atención cuando picaba el culantro, lo dejaba bien chiquito, parecía molido, y pelaba las papas sin que se le corte la cáscara y bien delgadita. Mi mamá dejaba que la ayude, por que así mi abuelita se sentía bien, se sentía útil.
Mi abuela María perteneció a una familia muy numerosa, siempre vivió rodeada de sus hijos, sobrinos, nietos, bisnietos. También tenía hermanas y sobrinas no de sangre, sino de crianza como ella las llamaba, como el caso de la Tía Anita, una señora que fue criada por mi bisabuela Zoila y los 8 hijos que tuvo le decían tía a mi abuelita.
Casi al cumplir los 100 años, un mes de noviembre de 1979 falleció nuestra querida abuelita María.
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